Torino Futsal venció 2-0 a Bañado Norte de Corrientes en la final de la Copa de Oro Norte y consiguió el ascenso a la División de Honor 2027. El título llegó después de años de trabajo y un proyecto sostenido a pulmón.
El equipo posadeño vivió una jornada histórica en el Polideportivo Ernesto “Finito” Gehrmann. La conquista se produjo el 22 de agosto de 2026 y coronó un proceso que comenzó en 2018.
El presidente de Torino, Federico Capko, recordó que el proyecto comenzó en 2018 con un grupo de amigos y que, con el paso del tiempo, fueron incorporándose nuevas personas que terminaron siendo fundamentales para la estructura del club. “Con el paso de los años fuimos haciendo formalmente una comisión donde pusimos en la mesa todo lo que queríamos lograr y fuimos desarrollando paso a paso muchas piedras en el camino, caídas que te hacen dudar, pero que nosotros elegimos que nos hagan más fuertes. Hoy se puede ver el primer gran fruto de todo ese trabajo”, expresó.

Capko también destacó que uno de los principales pilares de Torino es el sentido de pertenencia. “Cada persona que llega a nuestro hogar, porque así somos una gran familia, sienta lo mismo que sentimos nosotros, que las formas importan. Eso es justamente el sentido de pertenencia que nosotros le inculcamos desde el más grande hasta el más chico, porque hoy también tenemos chicos abajo de nuestras alas y buscamos que sean nuestro futuro”, señaló.
El capitán Fernando Brítez, que forma parte del equipo desde hace tres años, puso en valor el esfuerzo realizado durante toda la temporada y las dificultades que atravesó el grupo antes de alcanzar el título. “Siempre quedábamos ahí en la puerta. Fueron estos cuatro años quedando ahí, haciendo todo un sacrificio. Nosotros nos preparamos un montón para esto, nos tomamos muy en serio esto y arrancamos la pretemporada el 15 de enero y después no aflojamos más. Es todo a pulmón”, afirmó.

Para Brítez, la clasificación a la final significó un momento todavía más especial que la propia consagración, porque permitió dejar atrás una barrera que durante años había resultado imposible de superar. “Yo creo que me puse más contento cuando pasamos a la final que cuando salimos campeones. Después de tanto sacrificio, tiempo y quedando ahí, llegar a una final era algo que necesitábamos y, obviamente, después queríamos ir por todo”, relató.
El entrenador Francisco “Pichi” Wall también resaltó el carácter colectivo del proyecto y aseguró que el plantel no se reduce solamente a quienes estuvieron dentro de la cancha. “Es un trabajo mancomunado entre todos. Es un trabajo de entre 30 y 40 personas; muchos se quedaron afuera, pero la familia de Torino tiene dos equipos compitiendo al máximo nivel local y todo con la mejor predisposición, responsabilidad y compromiso, trabajando hace mucho tiempo”, explicó.
Wall consideró que el título llegó después de un período especialmente difícil para el equipo y que la conquista puede funcionar como un impulso para lo que viene. “Venimos cascoteados, veníamos de muchas malas. Incluso nos llevó a replantearnos varias veces las cosas y esto llegó en el momento justo. Te motiva para lo que viene, te motiva para seguir y la verdad que es una felicidad inmensa para todos”, sostuvo.

La final también tuvo un valor especial porque Torino logró quedarse con el campeonato de manera invicta. Brítez explicó que el equipo supo manejar los nervios propios de una definición y que, una vez conseguida la ventaja, priorizó el orden para asegurar el resultado. “Intentamos la mayoría del primer tiempo proponer lo nuestro y después, cuando estábamos 2 a 0, nos pusimos a cuidar el resultado. Jugamos el partido como había que jugar”, contó.
El ascenso marcará ahora un nuevo desafío para el club posadeño. Wall explicó que la División de Honor Nacional tendrá su calendario y sede definidos durante el congreso de la Confederación Argentina de Fútbol de Salón, previsto para diciembre, y advirtió que los viajes representarán un esfuerzo económico mayor para el equipo.
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“Esta vez nos tocó acá en Posadas y fue un poco más fácil para nosotros en cuanto a lo económico, que por ahí es nuestro principal déficit. El año que viene nos va a tocar viajar casi seguro y va a estar más complicado, pero tenemos la confianza de que vamos a viajar a donde sea”, afirmó el entrenador.

Para afrontar ese desafío, Torino volverá a recurrir al acompañamiento de su comunidad. Capko explicó que el club organiza rifas, ventas de comida y distintas actividades para recaudar fondos, mientras que Brítez destacó la respuesta de los hinchas: “Sin nuestra gente sería muy difícil poder lograr todo lo que logramos. La gente está ahí, en la tribuna mirando, apoyando y colaborando cuando necesitamos”.
Después de años de sacrificio, Torino consiguió romper el techo de las semifinales y alcanzar la máxima categoría nacional. Ahora, el desafío será sostener el proyecto y representar a Misiones en la División de Honor 2027, con la misma fórmula que los llevó hasta el histórico título: trabajo, compromiso y sentido de pertenencia.