La música rioplatense perdió a uno de sus máximos referentes y renovadores. Rubén “El Negro” Rada falleció este miércoles a los 83 años en Montevideo, donde se encontraba internado desde hacía varias semanas debido a un cuadro de neumonía que se complicó en los últimos días. El creador de clásicos inoxidables y pionero de la fusión musical en la región dejó un vacío enorme en ambas orillas, donde cosechó admiración y un cariño popular inquebrantable a lo largo de más de seis décadas de trayectoria activa.

El comunicado de su familia. (Fuente: Instagram/negrorada)
La noticia fue confirmada por su círculo íntimo a través de un comunicado oficial en sus redes sociales: “Con muchísimo dolor les comunicamos que hoy miércoles 26 de agosto a las 15:30 hs. se fue y ahora descansa en paz nuestro querido esposo, padre y abuelo, después de pelear un mes contra una neumonía y sus complicaciones”. En el mismo mensaje, los familiares expresaron su gratitud hacia los seguidores y el personal médico que lo asistió en la capital uruguaya: “Gracias a todos por los mensajes de preocupación y el amor de hoy y siempre. Infinitas gracias al equipo profesional que hizo todo lo posible y más”.
El hombre que revolucionó el candombe
Rada comenzó su camino artístico muy joven, cuando a los quince años se incorporó a la orquesta Cubanacán y adoptó el candombe como su principal influencia rítmica. Dos años más tarde, bajo el seudónimo de Richie Silver, lideró la agrupación Los Hot Blowers junto a figuras de la talla de los hermanos Hugo y Osvaldo Fattoruso. Su búsqueda estética no se detuvo y en la década del 60 dio vida a El Kinto, un grupo fundacional que mezcló por primera vez el rock psicodélico con el candombe y la música brasileña, abriendo paso a una nueva era para el sonido rioplatense.

Rubén Rada: elegante sport y disruptivo. (Foto: Movilpress)
Su carrera continuó expandiéndose con Totem y posteriormente con Opa, banda con la que fusionó el jazz rock y el candombe en los Estados Unidos. Los hermanos Fattoruso reversionaron varias de sus composiciones, entre ellas el emblemático tema “Dedos”, que grabaron bajo el título de “Fingers”. Además de su virtuosismo como percusionista y cantante, Rada desplegó una faceta actoral y de conductor televisivo donde siempre sobresalió su humor, al punto de transformar sus conciertos en verdaderos espectáculos de stand up entre canción y canción.
Su huella imborrable en la Argentina
En la década de 1980, el músico uruguayo se radicó en la Argentina y consolidó un vínculo entrañable con el público local. De esa época dorada surgieron álbumes y canciones que quedaron grabadas en el cancionero popular como “Ayer te vi”, “Las manzanas” y “Malísimo”. Su proyección internacional lo llevó a compartir escenarios en México como telonero de Sting y UB40, y a colaborar con figuras de la talla de Jon Anderson.
Tras regresar a Uruguay en los años 90, el compositor se volcó con éxito a la música para niños con su recordado personaje Rubenrá. Poco después, su alianza con el productor Cachorro López dio nacimiento a éxitos masivos como “Cha-cha, muchacha” y “Muriendo de Plena”, canciones que alcanzaron el galardón de Disco de Oro en la Argentina y cuádruple Platino en su país natal. A pesar de haber amagado con retirarse de los escenarios a los 65 años porque, según explicaba en aquel entonces, no se sentía capaz de mantener la potencia de antes, su amor por las tablas fue más fuerte y continuó presentándose en vivo hasta sus últimos meses, acompañado por sus hijos Matías, Lucila y Julieta.