El cambio climático y una sucesión de olas de calor sin precedentes pusieron en jaque la cobertura vegetal de Londres. Según reveló un informe difundido por CBC News, más del 70% de los árboles de la capital británica corren el riesgo de muerte para finales de siglo.
La investigación fue desarrollada por el equipo de arboricultura del Real Jardín Botánico de Kew. El estudio evaluó más de un millón de ejemplares públicos y determinó que el 73% se encuentran bajo severas amenazas debido a las altas temperaturas.
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De acuerdo con las estimaciones oficiales proyectadas hacia 2090, un 62% de los árboles urbanos presenta actualmente una baja adaptabilidad a las condiciones térmicas previstas.
Los estragos de la crisis climática ya se evidencian en los barrios londinenses, donde se registraron hojas marchitas y ramas quebradas tras enfrentar cinco olas de calor consecutivas y el julio más seco desde que existen registros oficiales.
El impacto destructivo sobre la flora no es un escenario lejano: tan solo en 2022, la sequía provocó la muerte directa de 400 ejemplares dentro del propio recinto de Kew Gardens, de una población total de 11.000 árboles.

Los especialistas británicos advirtieron a la CBC que las proyecciones meteorológicas indican que para 2050 el clima habitual en Londres experimentará una transformación drástica y pasará a parecerse al clima actual de Barcelona.
La alteración climática amenaza gravemente a bosques ancestrales como Highgate Woods, Hampstead Heath y Sydenham Hill Woods, donde habitan especímenes autóctonos con más de 1.000 años de antigüedad.
Para tener magnitud, estos longevos ejemplares presenciaron hitos claves como la conquista normanda, la firma de la Carta Magna, la época de Shakespeare y la construcción de la red de subtes.