A días su estreno mundial, Moria, la serie de ficción basada en la vida de la famosa diva argentina, entró al top 10 global semanal de series de habla no inglesa de Netflix. La producción, a cargo de la empresa About Entertainment, registró 1,6 millones de visualizaciones en sus primeros días de emisión. A nivel regional, se posicionó en el primer lugar de los contenidos más vistos de la plataforma en Argentina y en Uruguay. Ante estas métricas de audiencia, Moria escribió en redes sociales: “Hay algo que ocurrió con la serie que es una revolución sensorial, una revolución de sentimientos. La gente se acerca no solo para felicitarme, sino para contarme lo que le pasó, cómo la atravesó y la emocionó. En esta época de amores líquidos, que algo que sucede a través de una pantalla tenga el poder de atravesarte hasta sentir que no hay una pantalla de por medio, me honra”.
Para Moria, el resultado de su biopic excede el concepto de éxito de la industria del entretenimiento: “Un éxito es una cosa y un suceso es otra: esto es un suceso. Hay algo que me dice la gente que para mí lo resume todo: ‘yo te invoco’. Que alguien te diga que te invoca para su vida… ya está, hemos logrado todo”, destacó en redes.
Cifras que no se ven. En la biopic que dirigió y coguionó Javier van de Couter, se recorre la vida de Moria Casán desde los principios de su carrera en 1969, sigue su trayectoria en el teatro y la televisión, y en la relación con su hija Sofía Gala. La realización de los ocho episodios requirió 68 jornadas de rodaje, con un equipo de trabajo integrado por 110 técnicos, 239 actores y 1.385 extras.
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Según los datos difundidos por la producción, las secuencias teatrales demandaron la mayor concentración de personas, con jornadas que reunieron hasta trescientos extras en un solo día de filmación. Para ambientar las etapas de la vida de Moria, hubieron 29 locaciones; 19 fueron espacios reales y 10 en sets construidos desde cero. A las escenas teatrales se filmaron en el Astral, el Metropolitan y Gran Rivadavia.
Ropa propia. En cuanto al área de vestuario, se ejecutaron 108 cambios de indumentaria para las diferentes Moria: 49 atuendos para Gala Castiglione, 32 para Siciliani, 20 para Cecilia Roth, cuatro para Helena Tuñón –nieta de Moria–, y tres para la propia Casán. El proceso de maquillaje y peluquería demandó un promedio de dos horas de preparación por actriz antes de iniciar cada jornada de rodaje. El área empleó 27 pelucas que replican los cortes utilizados por Moria en cinco décadas, de los que doce fueron de la colección de la propia actriz. Ahora, lo que se inició posestreno de la serie, son los juicios que algunos parientes de famosos mencionados en la bioppic quieren hacerles a Moria y Netflix.