La audiencia judicial en la que se esperaba que un juez defina este jueves si Fernando Cerimedo debe ir a prisión mientras se lo investiga por el presunto intento de femicidio de su pareja, Nadia Beller, fue pospuesta para mañana luego de que ni el imputado, ni la fiscalía llegaran a tiempo al Palacio de Justicia en Santa Cruz de la Sierra.
Así lo reveló la prensa boliviana en base a fuentes judiciales que confirmaron que la audiencia ante el magistrado se concretará el viernes, a las 14:30.
En medio del complejo traslado que lo dejó a Cerimedo esposado, en un ascensor, con la custodia policial y rodeado de periodistas, el consultor se puso a llorar y pidió por su familia en Argentina. “Quiero ver a mis hijos”, llegó a exclamar en medio del llanto.
Sin más palabras que esa frase por los dos niños que tiene con la ex funcionaria Natalia Basil, el asesor político llegó a responder con movimientos de su cabeza encapuchada y sin mirar a cámara distintas preguntas de los cronistas televisivos que lo siguieron en su derrotero en el juzgado.

De esa forma se notó claramente cuando respondió en forma afirmativa al a pregunta de si era inocente y negó con su cabeza en forma enfática al ser interrogado sobre si el ataque había sido planificado y si había citado a Nadia Beller en el hotel donde fue atacada por dos sicarios disfrazados de repartidores de comida.
La audiencia de medidas cautelares, prevista en el piso 12 de la sede de los tribunales cruceños estaba pautada para las 15 de este jueves pero ni Cerimedo, que fue trasladado con un operativo de seguridad desde la alcaidía policial donde se encuentra arrestado desde la noche del lunes, ni los fiscales llegaron a horario.
Cerimedo fue llevado por la Policía de Bolivia con sus manos esposadas, con chaleco y con el rostro cubierto por el ascensor del edificio hasta el piso donde debía realizarse la audiencia, según mostró la tv local, pero la demora de las partes obligó a suspender la reunión de hoy y posponerla un día.
Tras el aparente ataque de sicarios en la puerta del hotel Swissotel de Santa Cruz de la Sierra el lunes a las 20:40, la activista y ex candidata a diputada del MAS acusó directamente a su pareja, el argentino Cerimedo, como ideólogo de ese intento de femicidio y reveló que incluso esperaba un hijo suyo.
La mujer quedó internada desde entonces en la clínica de Las Américas, donde los médicos de terapia intensiva, revelaron que encontraron algunas esquirlas que removieron en una intervención quirúrugica y que había sufrido una fractura en un brazo durante el ataque. También anunciaron en un parte médico que entre hoy y mañana podría ser dada de alta.
Cerimedo fue detenido esa noche en el aeropuerto de Viru Viru, en Santa Cruz de la Sierra, al que había llegado procedente de La Paz, donde vive, tras ser informado por Beller de que había sido vícitma de un ataque a balazos.

En la investigación judicial que se abrió de inmediato por “feminicidio en grado de tentativa”, los fiscales pidieron que Cerimedo sea enviado al penal de máxima seguridad de Chonchocoro, en pleno altiplano en La Paz, para cumplir una prisión preventiva de 180 días mientras avanza la causa.
Precisamente, sobre ese tema tenía que definir este jueves el magistrado que lo citó a una audiencia.
Según la imputación, Cerimedo habría planificado y orquestado el hecho, al persuadir sistemáticamente a la víctima para que se dirija al hotel, donde se produjo el atentado, bajo la falsa promesa de brindarle escoltas y seguridad. Todo esto, aprovechándose de su condición de pareja (Nadia Beller) y de padre del hijo que ella lleva en el vientre, cursando un embarazo de cuatro semanas, indica la imputación.
Además, señala que, Cerimedo presuntamente facilitó y dirigió remotamente la emboscada para que terceros atentaran contra su vida, constatándose su activa participación mediante las comunicaciones telemáticas, el registro del lugar del hecho, el muestrario fotográfico y posterior intento de fuga en una aeronave, no lográndose la consumación del delito por causas ajenas a la voluntad del agresor.
Margarita Arce, la abogada que representa a Cerimedo, afirmó en las últimas horas que el ataque a Beller era “un autoatentado” con el objetivo de perjudicar al gobierno de Rodrigo Paz, para el cual trabaja como asesor Cerimedo. Y, sostuvo que se trataba de “un show político”.
Otro de los abogados del consultor argentino, el cruceño Ernesto Giraldes, sostuvo a su vez que Cerimedo era “inocente de todas las acusaciones”.

Este jueves, el abogado de Nadia Beller, Jerjes Justiniano Atalá, tomó con naturalidad la suspensión de la audiencia al sostener que “puede pasar” porque pueden faltar documentación y remarcó que “ella dice que fue una trampa” tendida por Cerimedo para matarla.
Justiniano -quien fue ministro durante el gobierno de Jeanine Añez, agregó, en diálogo con TN, que “en este momento Cerimedo tiene tres procesos judiciales” en la justicia boliviana. Y los enumeró: “este por intento de feminicidio, otro por violencia doméstica y otro por legitima acción de ganancias”, en alusión al que abrió una fiscalía por supuesto enriquecimiento ilícito.
SMB