Ricardo Leiva en Santa María de las Misiones
El Soberbio reforzó su esquema preventivo ante las previsiones meteorológicas asociadas al fenómeno El Niño y puso nuevamente en funcionamiento su comité de crisis. Leiva explicó que la localidad trabaja con mapas de riesgo, centros de evacuación, espacios destinados a resguardar pertenencias de las familias y mecanismos de coordinación con organismos provinciales y municipios brasileños.
Leiva indicó que este viernes quedó habilitada una sala destinada al funcionamiento del comité, donde se concentra la información relevada sobre las áreas más vulnerables de la localidad.
“Justamente me encuentro aquí en la sala donde va a funcionar el comité de crisis, donde realmente tenemos toda una presentación a través de los mapas de todos los trabajos que estuvimos haciendo con anterioridad a través del jefe de bomberos, que hoy es el coordinador municipal del comité de crisis, le había solicitado un trabajo en una sala donde tenemos puesto todos los mapas de los lugares donde se inundan primero, después segundo, tercero, los lugares de los centros de evacuados donde irían, uno, dos, tres, cuatro, cinco, también los centros de donde van a estar ubicado el equipamiento, de los muebles, de las cosas que tienen su vivienda cada una de las familias”, explicó.
El jefe comunal sostuvo que la experiencia acumulada desde las inundaciones anteriores permitió establecer un esquema permanente de respuesta ante emergencias. Según señaló, el comité funciona desde 2017 y reúne a distintas instituciones y fuerzas de la localidad.
“Y ahora en base a este año, lo que se empezó a hablar del fenómeno El Niño, obviamente que tuvimos que hacer muchos ajustes y estamos trabajando”, afirmó.
Leiva contó además que representantes de El Soberbio, Colonia Aurora, Alba Posse y Panambí mantuvieron contactos con municipios brasileños y organismos provinciales para obtener información sobre el comportamiento del río Uruguay.
El objetivo central, explicó, es establecer una vía de comunicación con la represa de Chapecó y conocer los protocolos que aplica ante períodos de lluvias intensas y prolongadas.
“Generamos una reunión con los 21 municipios de acá del lado brasilero y a través de esa reunión fueron los intendentes acá también de Aurora, Alba Posse y Panambí y también fue la subsecretaría, en representación, la subsecretaría de Protección Civil de la provincia y también el personal de alerta temprana del Ministerio de Ecología”, relató.
En ese marco, adelantó que el próximo martes mantendrán una videoconferencia desde Tres Passos con representantes de la represa brasileña.
“Vamos a tener contacto con la represa para solicitarle esto otras cosas que ellos nos puedan ir adelantando y que nos puedan tratar de informar para tratar de todo lo que sea el agua que viene desde arriba”, explicó.
Nuevas lluvias podrían generar complicaciones
Respecto de la situación actual, Leiva aclaró que el escenario permanece normal, aunque señaló que la saturación de los suelos y el elevado caudal de los arroyos reducen la capacidad de respuesta natural ante nuevas precipitaciones.
“Se esperan más lluvias en estos días y lo que uno observa es que los suelos ya no absorben más agua. Los arroyos siguen manteniendo un importante caudal de agua y eso hace que ya con lluvias de 80 a 100 mm seguramente vamos a empezar a tener complicaciones”, advirtió.
El municipio también prepara una presentación ante las cancillerías de Argentina y Brasil para que ambos gobiernos intervengan en el intercambio de información relacionado con el comportamiento de la cuenca.
Uno de los escenarios que más preocupa a las autoridades locales corresponde a los meses de septiembre y octubre. Leiva afirmó que el comité recibió proyecciones que contemplan una crecida de magnitud considerable y aseguró que, bajo ese escenario, una parte importante del casco urbano podría quedar alcanzada por el agua.
“El coordinador municipal del comité de crisis está en contacto directo con la gente de acá del Salto Grande y también ya le pasaron la información que en el mes de octubre seguramente podemos llegar a tener una inundación a mayor a la del 2014, entonces ya ahí nosotros ya vamos a tener casi un 30% de nuestro casco urbano bajo agua”, manifestó.
Ante esa posibilidad, el municipio prevé ampliar durante la próxima semana el relevamiento hacia sectores cercanos a la avenida San Martín y comenzar a advertir a familias y comerciantes para que evalúen alternativas de autoevacuación.
Leiva remarcó que por el momento el municipio no solicitó fondos extraordinarios, aunque reconoció que podría requerir asistencia provincial o nacional si la magnitud de una eventual emergencia supera la capacidad operativa local. También señaló que la Iglesia Luterana colaborará en la administración de eventuales donaciones, mientras el área social municipal aportará los registros de las familias afectadas.
“Nosotros tenemos ya eso todo hecho en base a estadísticas, todas las familias tenemos mapeado todo, nombre y apellido, cuántos integrantes por cada familia y después le daremos a la gente de la Iglesia Luterana para que ellos nos coordinen y nos organicen la parte de donación”, precisó.
A propósito de esto último, confirmó que las familias evacuadas durante el último episodio de crecida ya regresaron a sus viviendas. Sin embargo, señaló que la atención estará puesta principalmente en septiembre y octubre, meses en los que se esperan las mayores complicaciones.
“Por suerte ya hace una semana que están de vuelta en su casa y a la espera de lo que viene ahora en el mes de agosto, pero lo más complicado se habla de septiembre, octubre, así que seguramente ahí vamos a tener que estar más atentos y a la expectativa de esta situación”, concluyó.