El indicador de JP Morgan interrumpió este viernes una secuencia de nueve avances consecutivos, aunque acumula una suba cercana al 10% en el último mes. En paralelo, el S&P Merval revirtió las ganancias iniciales y pasó a terreno negativo.
Los activos argentinos cerraban una semana marcada por una mayor cautela de los inversores. Este viernes 14 de agosto, el riesgo país retrocedió por debajo de los 470 puntos básicos, después de encadenar nueve avances consecutivos, mientras las acciones locales mostraron volatilidad y el S&P Merval borró las subas con las que había comenzado la rueda.
De acuerdo con información publicada por Ámbito, el indicador elaborado por JP Morgan acumula un incremento de casi 10% durante el último mes y un deterioro del 17,3% en lo que va de 2026.
El movimiento representa un cambio respecto de lo ocurrido durante buena parte de junio y julio, cuando el riesgo soberano argentino llegó a acercarse a los 400 puntos. Un informe de mercados fechado el 22 de junio, por ejemplo, ubicaba el indicador en 429 puntos básicos.
El Merval borró la mejora inicial
La rueda había comenzado con números positivos para el mercado porteño, pero posteriormente cambió de tendencia. El S&P Merval llegó a caer más de 1%, mientras los ADR de compañías argentinas que cotizan en Wall Street mostraron un desempeño mixto.
Entre las referencias que siguieron los operadores apareció además el dato de inflación de julio. El Índice de Precios al Consumidor registró una variación mensual del 2,1%, mientras la inflación interanual se ubicó en 33,8%, cifras que estuvieron en línea con las expectativas del mercado.
El comportamiento de los bonos soberanos resulta determinante para el riesgo país: cuando sus precios caen y aumenta el rendimiento exigido por los inversores, la prima de riesgo argentina tiende a subir.
Por qué importa el nivel del riesgo país
El riesgo país mide la sobretasa que los inversores exigen para mantener deuda argentina frente a títulos considerados de menor riesgo, como los bonos del Tesoro estadounidense.
Por eso, una reducción sostenida resulta relevante para las posibilidades de Argentina de regresar a los mercados internacionales de crédito a costos compatibles con una estrategia de refinanciación de deuda.
La cuestión adquiere particular importancia ante el calendario de vencimientos. Un reporte privado de junio calculó pagos externos por US$8.218 millones durante 2026, mientras que para 2027 estimó compromisos por US$23.622 millones, considerando obligaciones con el FMI, deuda soberana, Bopreales y repos.
En ese contexto, la evolución del riesgo país continuará como uno de los indicadores centrales para evaluar la percepción de los inversores sobre la capacidad argentina de afrontar sus compromisos y eventualmente volver a financiarse en los mercados internacionales.