El embajador argentino en Brasil, Daniel Raimondi, arribó a la Argentina al mediodía de4 este domingo, en medio de la escalada diplomática que comenzó tras las fuertes críticas e insultos del presidente Milei hacia su par brasileño. Su regreso se produce mientras ambos países buscan evitar que la disputa política afecte áreas estratégicas de la relación bilateral.
Con la partida temporal del embajador, la representación argentina en Brasil quedó bajo la conducción de la encargada de negocios, María Emilia Cortés. La situación se desencadenó luego de que el Gobierno de Lula decidiera rebajar el nivel de las relaciones diplomáticas con la Argentina, una medida que Brasil vinculó con las expresiones de Milei contra el mandatario brasileño, su principal adversario ideológico en la región.
En las últimas horas, el canciller brasileño Mauro Vieira volvió a reclamar públicamente que la Argentina modifique su postura y cese las declaraciones ofensivas para poder encauzar nuevamente el vínculo entre ambos países. «Para el gobierno brasileño la relación entre los dos países es importantísima y debemos saber si el gobierno actual argentino piensa del mismo modo en relación con Brasil. Esas ofensas fueron muy graves. Por lo tanto se debe preservar esta relación, suspender la agresiones y retomar el camino de la normalidad en el vínculo binacional», afirmó Vieira.
El funcionario brasileño insistió además en que el Gobierno argentino debe «inmediatamente» poner fin a «este tipo de agresiones» para que ambos países puedan retomar el trabajo conjunto sobre una relación que calificó como «primordial».
La postura del Gobierno argentino
Desde la Cancillería argentina, en tanto, Quirno buscó transmitir una posición de apertura al diálogo y relativizó el impacto de la decisión adoptada por Brasil. En una entrevista concedida la semana pasada a TN, el canciller aseguró que la Argentina «va a mantener todos los canales de diálogo abiertos» con Brasil, pese a considerar «unilateral» la decisión de la administración de Lula de rebajar el vínculo diplomático.
«Tenemos un montón de temas en común, temas de seguridad, tenemos acuerdos sobre seguridad nuclear. Todo eso se mantiene sin problemas. La parte comercial también», sostuvo Quirno.
El canciller argentino también marcó distancia respecto de una eventual escalada entre ambos gobiernos y remarcó que la administración de Milei no busca profundizar el enfrentamiento. «Nosotros lamentamos que unilateralmente Brasil haya tomado esta decisión, pero para pelearse hacen falta dos y nosotros no vamos a pelear», afirmó.
El encuentro entre Raimondi y Quirno será ahora uno de los primeros movimientos de la Cancillería argentina frente a la nueva etapa de tensión con Brasil, mientras permanece abierta la posibilidad de recomponer el diálogo político y preservar los distintos acuerdos y áreas de cooperación que vinculan a ambos países.