La actividad económica habría frenado en junio la caída de los dos meses anteriores, aunque sin despejar las dudas sobre la fortaleza de la recuperación. A menos de dos semanas de que el INDEC publique el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), las consultoras privadas proyectan una mejora interanual de entre 1% y 1,9% y un avance mensual que va desde el estancamiento hasta el 0,4%, con el agro, la minería y algunos componentes del consumo como principales motores.
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El dato oficial del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos se conocerá el 20 de agosto y aquí cabe recordar que la evaluación llega con dos meses de rezago, es por eso que en el octavo mes del 2026 se revelará lo ocurrido en el sexto.
La consultora Equilibra anticipó para junio un crecimiento de 1% interanual y una variación mensual desestacionalizada de 0%, lo que implicaría que la economía dejó de caer, pero no logró recuperar terreno frente a mayo. Según la consultora, el nivel de actividad quedaría todavía casi 2% por debajo del máximo alcanzado en marzo de 2026.

Analytica mostró una lectura algo más favorable. Su Índice Líder de Actividad estimó una suba de 0,3% mensual y de 1,7% interanual, aunque advirtió que la mejora fue “acotada” y no alcanzó para revertir la trayectoria de estancamiento del segundo trimestre.
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Junio habría frenado la caída, pero sin consolidar una recuperación
El diagnóstico de Equilibra marca que, tras las bajas desestacionalizadas de abril y mayo, junio habría logrado estabilizar el nivel general de actividad. Sin embargo, la consultora estimó que el segundo trimestre cerraría con una caída cercana al 1% frente al primero, mientras que el primer semestre acumularía un crecimiento de 1,6% interanual.

Analytica también encontró señales de freno en la caída, pero con una dinámica muy heterogénea. Menos de la mitad de los indicadores relevados mostraron mejoras y el impulso estuvo concentrado principalmente en consumo y agro, mientras que industria y construcción siguieron mostrando debilidad.

Por su parte, el Índice General de Actividad de Orlando J. Ferreres & Asociados (OJF) fue el más optimista entre los relevamientos difundidos: calculó una suba mensual de 0,4% y un avance interanual de 1,9% en junio. Además, estimó una expansión de 1,1% del segundo trimestre frente al primero.
El agro y los sectores primarios volvieron a sostener la actividad
Equilibra explicó que los sectores primarios —agro, energía, minería y pesca— crecieron 9% interanual y 2,5% mensual en junio, luego de caer casi 5% el mes anterior. Ese desempeño estuvo asociado al avance de la cosecha de maíz y a un mejor mes para la pesca, y aportó 1,5 puntos porcentuales al crecimiento interanual.
Analytica también ubicó al agro entre los principales responsables de la mejora. Su índice de actividad de la cadena agropecuaria avanzó 3% mensual, con fuerte aporte de la cosecha gruesa y la molienda, mientras que la faena bovina subió 2,2% y la producción de aceites 2,1%.
OJF coincidió en esa lectura: estimó que agricultura y ganadería crecieron 7,4% interanual, mientras que minas y canteras avanzaron 9,8%, convirtiéndose en el sector más dinámico del mes. También registró una mejora de 2,1% en electricidad, gas y agua.

Industria y construcción siguieron mostrando debilidad
La contracara del rebote estuvo en los sectores no primarios, intensificando esta economía que se desarrolla en forma de K. Equilibra proyectó una caída interanual de 0,6% y una baja mensual de 0,5% para la actividad que excluye agro, minería, energía y pesca, con un deterioro concentrado en industria, construcción e intermediación financiera.
Analytica también observó una industria débil: la producción de hierro cayó 26,8%, el acero crudo retrocedió 8,7% y la producción de lavarropas y secarropas disminuyó 11%. A esto se sumó una baja de 2% en el Índice Construya y de 5,9% en el consumo de cemento.

OJF mostró una imagen algo menos negativa para la industria, con un crecimiento interanual de 1,4%, aunque registró una baja mensual de 0,3% y una contracción acumulada de 2,2% en el primer semestre.

El dato de junio será clave para medir cuánto puede crecer 2026
El punto de partida inmediato tampoco es favorable: en mayo el EMAE había caído 0,5% mensual y apenas había crecido 0,2% interanual, acumulando dos retrocesos consecutivos tras la baja de abril.
En ese contexto, el dato de junio será clave para determinar si la economía comenzó a estabilizarse o si sigue atrapada en una dinámica de avances y retrocesos. Equilibra advirtió que, si se confirma su anticipo, podría volver a una proyección de crecimiento de 2% para todo 2026.
A la vez, el economista Amílcar Collante señaló que, si la economía se mantuviera durante el resto del año en el nivel de mayo de 2026, el crecimiento promedio anual sería de apenas 1% frente a 2025. La comparación refuerza la importancia del EMAE de junio: una mejora moderada alcanzaría para frenar la caída, pero no necesariamente para cambiar de manera decisiva el ritmo de crecimiento del año.