El secretario de la Comisión Provincial por la Memoria (CPM), Roberto Cipriano García, estuvo en la pantalla de +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, y advirtió sobre la magnitud de la represión policial durante la movilización frente al Congreso y cuestionó la falta de respuestas del Poder Judicial.
Roberto Cipriano García explicó que el organismo participó como observador de la manifestación y remarcó que la cantidad de víctimas superó todos los registros previos. “Fueron más de 1.500. 1.500 fueron los que nosotros pudimos relevar”, afirmó. Aclaró además que el número corresponde únicamente a casos constatados por los equipos de monitoreo, ya que la extensión temporal y territorial del operativo impidió registrar todas las situaciones.
Cuánto duró la protesta en el Congreso
Según desarrolló, la protesta “duró cerca de 5 horas” y se desarrolló en distintos puntos de la ciudad, con “varios focos de represión en simultáneo”, lo que dificultó la cobertura integral. Aún así, aseguró que, “lo que relevamos, sí, son casos constatados” y definió el despliegue policial como “de una magnitud que hasta ahora no habíamos observado”, además de calificarlo como “muy cruenta” y “salvaje”.
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Cipriano García denunció que los disparos alcanzaron incluso a periodistas y observadores de derechos humanos. “Se disparaba a mansalva. Había un grupo de personas y se disparaba”, describió. También remarcó: “Disparaban a zonas donde había solo periodistas y, como nosotros, gente que está monitoreando el despliegue de las fuerzas de seguridad”.
Sobre el origen de los incidentes, rechazó la versión oficial que atribuye la violencia a los manifestantes y explicó que, inicialmente, la protesta transcurría con insultos y golpes sobre las vallas, sin agresiones físicas contra la policía. “La gente empieza a protestar, obviamente, sobre la valla, insultar, agredir verbalmente, nadie ni siquiera arrojaba nada”, relató.
El accionar de la policía estuvo ligado a la reacción de los protestantes
El punto de quiebre llegó cuando una de las vallas comenzó a desplazarse. “Ahí se acerca el camión hidrante, algunos policías con gas pimienta empiezan a tirar y el camión hidrante empieza a tirar agua”, recordó. Esa decisión policial desencadenó la escalada represiva: “Eso motiva, obviamente, mayor reacción”.
Uno de los aspectos más graves señalados por la CPM fue la presencia de infiltrados policiales dentro de las movilizaciones. El secretario de la CPM afirmó: “Nosotros tenemos relevado ya, desde la aplicación del protocolo, una estrategia de la Fuerza de Seguridad de meter gente infiltrada”.
Incluso aseguró que existen pruebas documentales sobre esa metodología. “Los ves adentro de las marchas, quienes son los que tiran piedras, y después los ves hablando con la policía amistosamente”, sostuvo. Además, criticó que los mismos agentes sean utilizados reiteradamente: “Sorprende que ni siquiera tengan la inteligencia de a la marcha siguiente no mandar al mismo”.