La crisis por el colapso del sistema de efluentes cloacales en la provincia de Mendoza sumó un nuevo capítulo de alerta ambiental. Luego de los reclamos en el departamento de Guaymallén, análisis bacteriológicos confirmaron que los vuelcos sin tratar alcanzaron las redes de riego y acuíferos del departamento de Lavalle, una zona clave para la producción agrícola local.
Los estudios, encargados de forma independiente por vecinos y coordinados por el Instituto de Procesos Físicos, Químicos y Biotecnológicos junto al Laboratorio de Biotecnología de la UNCuyo, analizaron seis puntos estratégicos de la cuenca. Los resultados revelaron niveles de Escherichia coli y bacterias coliformes muy por encima de los límites legales permitidos por el Departamento General de Irrigación.

Canales de riego y pozos de fincas agrícolas entre las muestras afectadas
El foco principal de contaminación se detectó en el canal Pescara, un curso de agua utilizado de forma directa para el riego de cultivos en el distrito de La Pega. En dicho punto, la concentración de Escherichia coli alcanzó un índice de 2.400 unidades, superando con creces los valores máximos para uso agrícola.
Asimismo, la toma realizada en el pozo de una finca particular sobre la calle Arrayanes arrojó la presencia de Escherichia coli, Pseudomonas y bacterias coliformes. Estos hallazgos encendieron las alarmas de los productores locales debido a dos riesgos principales:
- Riesgo en alimentos: El uso de agua contaminada con efluentes fecaloides para el riego por superficie puede transferir patógenos a cultivos hortícolas de consumo fresco.
- Filtración en acuíferos: La Asamblea por el Agua Pura de Huanacache advirtió que la inyección continua de efluentes en los canales provoca la percolación de bacterias hacia los napas subterráneas que abastecen a las viviendas rurales.

La exigencia de emergencia sanitaria y la protección de humedales
La problemática no solo impacta en las fincas de producción, sino que amenaza el ecosistema del sistema de humedales Leyes-Tulumaya y la laguna La Paloma. Ante el avance de la contaminación, las comunidades de la zona exigieron a las autoridades provinciales la declaración de la emergencia sanitaria en el Gran Mendoza y la concreción de obras de saneamiento definitivas.
Desde la asamblea ambiental señalaron que el sistema de acequias y canales propaga la contaminación de forma inevitable hacia la parte baja de la cuenca del Río Mendoza, afectando la salud de las poblaciones rurales y comprometiendo la sostenibilidad de la producción agroalimentaria de la región.
Fecha de publicación: 27/07, 8:27 pm