Milei, su problema de escala con Brasil y la paradoja del liderazgo regional

9 Min Read
Milei, su problema de escala con Brasil y la paradoja del liderazgo regional

Lula conserva su ventaja sobre Flavio Bolsonaro en una segunda vuelta de las elecciones presidenciales de octubre en Brasil, según una encuesta de intención de voto hecha por DataFolha la semana pasada. El presidente y líder del PT aventaja por cinco puntos (48% a 43%) al senador por Río de Janeiro del Partido Liberal, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Amplió la diferencia un punto respecto de la misma encuesta de un mes atrás (47% a 43%).

Por primera vez en lo que va del año, Lula obtiene un porcentaje mayor de aprobación que de desaprobación entre los brasileños (apenas un punto, 49% contra 48%). La aprobación del presidente creció 1 y 4 puntos respecto a la que obtenía en junio (48%) y mayo (45%) en la misma encuesta. La desaprobación se redujo un punto en relación a junio (49%) y 3 puntos respecto a la que recogía en mayo (51%).

Con una ligera ventaja de Lula, los análisis en Brasil hablan de un escenario electoral estable. ¿La estruendosa participación de Javier Milei en la convención del Partido Liberal que oficializó la candidatura de Bolsonaro, podría alterar esta situación?

Esto no les gusta a los autoritarios

El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.

El Presidente apuesta a que así sea. En un mensaje leído en español de poco menos de media hora en el estadio Mercado Livre Arena Pacaembú, de San Pablo, Milei se mostró esperanzado en que sus palabras “ayudarán a inclinar la balanza en favor del bien” en las próximas elecciones brasileñas.

Como se sabe, Milei lanzó allí una lluvia de agravios contra el presidente Luiz Inacio Lula de Silva, lo acusó de haber intervenido en favor de Sergio Massa en la campaña electoral argentina de 2023, que lo llevó a la presidencia de la Nación, y responsabilizó por la condena del expresidente Jair Bolsonaro, en prisión por haber participado de un intento de golpe de estado, en enero de 2023, con el propósito de que no asumiera Lula. Sobre la situación de Bolsonaro, Milei descargó también un insulto contra el juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes, quien impidió, dijo, la visita a su “amigo injustamente encarcelado”.

Lula rompió el silencio tras las críticas de Milei y lo ninguneó: “¿Quién es ese tipo?”

Si todo esto no hubiera llamado la atención, el Presidente aseguró que Brasil se encaminaría a una “crisis de deuda”, resultado de su abultado déficit en las cuentas públicas y sugirió que se adopte el modelo de ajuste que él impuso en la Argentina. “Demostramos que se puede achicar brutalmente el Estado sin que la ciudadanía pierda servicios”, dijo.

Finalmente, Milei comparó la situación de la deuda brasileña con la fragilidad financiera argentina y dijo que, así como en la Argentina “tenemos el riesgo Kuka”, Brasil está bajo la acechanza del “riesgo Lula”.

La Argentina acaba de obtener una mejora en la nota de su deuda soberana de las agencias Moody ‘s, Fitch y S&P, las tres principales calificadoras de riesgo de Wall Street. En la nomenclatura de cada agencia, la deuda ocupaba argentina hasta hace poco el escalón de vulnerabilidad extrema o default inminente.

La nueva evaluación puede haber envalentonado a Milei, pero la deuda permanece en “grado especulativo”, a varios escalones de recuperar la calificación de “grado de inversión” al que el ministro Luis Caputo aspira que llegue al finalizar un eventual segundo mandato de Milei. La deuda brasileña se encuentra, en cambio, a entre uno y dos escalones de lograrlo.

Según datos del Banco Central de Brasil, la deuda de Brasil está estimada entre un 81,1% del PBI, aunque muestra resistencia a la baja precisamente por el déficit financiero creciente (más del 9% del PBI) que mencionó Milei en San Pablo. Si bien el FMI estima la deuda en 96,5% del PBI (porque incluye los títulos de deuda en poder de la entidad monetaria), las calificadoras consideran que el riesgo de default es menor, dado que la mayor parte de la deuda está denominada en reales, no en moneda extranjera. Varios economistas mencionaron ayer este dato.

El porcentaje de la deuda argentina en relación al PBI se ha reducido notablemente durante el mandato de Milei. Según el FMI, era del 84,7% en 2024, cerró en 78,4% en 2025 y se estima hoy en en el 70,4% del PBI.

Los números de la deuda argentina lucen mejor que la de Brasil, pero el vaticinio de Milei sobre la deuda brasileña parece por el momento una muestra de arrogancia: el riesgo país de Brasil, la sobretasa que paga la deuda soberana, es de 175 puntos básicos, entre los más bajos de América latina, cuando el de la Argentina cerró este lunes en 442 . Las reservas de Brasil superan los 370 mil millones de dólares, mientras que las reservas netas de la Argentina siguen en terreno negativo.

Javier Milei despegó hacia Perú para asistir a la asunción de Keiko Fujimori y a recibir un Doctor Honoris Causa

Volviendo a la ambición de Milei de influir en las elecciones brasileñas: el Presidente parece haber perdido noción de las proporciones: Brasil es el país más grande de América latina y su economía cuadruplica a la de la Argentina. No es Hungría -una economía diez veces menor que la brasileña-, donde apoyó sin fortuna la reelección de Viktor Orban, ni Colombia, cuya economía se va acercando al tamaño de la argentina, donde acompañó a Abelardo de la Espriella en el balotaje. La respuesta de Lula fue ignorarlo (aunque hay diplomáticos en Brasil que dicen que nada desea más que responderle)

Hay una segunda distorsión de Milei en relacion a las proporciones. Su ocurrencia es del tipo de las de Donald Trump, quien ya se ha inmiscuido no solo en las elecciones de Brasil: lo ha hecho con diferente suerte en las de la Argentina, Canadá y Honduras, entre otras del continente.

Sin embargo, con su inquietud sobre el resultado de los comicios en Brasil, el presidente Milei podría estar prestando un servicio a Trump, no sabemos si espontáneo. Ha llevado la relación con el socio natural de la Argentina a un nivel de degradación impensado y puesto en estado de tensión a la región. China tomó nota de lo que aquí ocurre: un cable de Xinhua informó este lunes sobre un diálogo telefónico de Xi Jinping con Lula: Beijing “apoya a Brasil en la defensa de su soberanía e independencia, se opone a la injerencia externa y contribuye al mantenimiento de la paz y estabilidad regional y mundial”, aseguró la agencia oficial china.

Milei ha emprendido una expedición por la región con aquella primera e infeliz escala en San Pablo. Hoy participará en Lima en la asunción de la presidenta Keiko Fujimori, con quien mantendrá además una bilateral, y el miércoles irá a la De la Espriella.

Su ambición parece apuntar a ser referente de las derechas emergentes en Sudamérica. Condición que para no pocos analistas podría poner en riesgo, fatal paradoja, un triunfo de Flavio Bolsonaro en Brasil.

Share This Article
Leave a Comment

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *