El exjugador de Crucero del Norte y Jorge Gibson Brown contó en Fórmula Tuerca, programa del stream de Misiones Online y Radio Libertad, que la oportunidad de emigrar surgió de manera vertiginosa, pero no dudó en aceptarla. “Esta posibilidad surge por medio de José Luis Ayala que él tiene el conecte con uno de los dirigentes de aquí y mandó mi video. Rápidamente a ellos les interesó el material, se pusieron en contacto conmigo y a los pocos días ya me enviaron la oferta de contrato. Llegamos a un acuerdo rápidamente y ya tuve que viajar”, relató.
Santa Cruz afirmó que la decisión fue impulsada por un deseo personal de crecimiento y de buscar nuevos horizontes para su carrera. “Fue todo muy rápido, fue todo en una semana. No quería dejar pasar esta oportunidad que es importante para mi carrera y que quiero que así lo sea también. La ciudad de Belice es muy linda, pero también quiero que sea un trampolín para lo que sea mi carrera, que puedo llegar a hacer mi carrera aquí dentro de Centroamérica, es el objetivo”, sostuvo.
En cuanto a su rendimiento individual, el jugador comentó que debió adaptarse a una nueva función táctica dentro del campo de juego, más enfocada en la creación que en la finalización. Sin embargo, su capacidad goleadora reapareció recientemente. “Tardó un poco que llegue el gol, ya me estaba desesperando. Mi rol hoy es otro, es más de armador de juego. El profe me da mucha confianza para que arme, para que inicie el juego. Por ahí no pisaba tanto el área y era lo que él me estaba pidiendo, que llegue un poquito más, que me suelte un poco más. A mí me encanta hacer goles, es algo que yo lo tengo en mi ADN y por suerte llegaron dos goles de la mejor manera”, detalló.
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Adaptación y objetivos internacionales
La adaptación a un nuevo país y a una cultura diferente fue un proceso que Santa Cruz describió como positivo, en gran parte debido al apoyo del grupo de futbolistas extranjeros del club. “La adaptación fue muy buena gracias a Dios porque también vivimos juntos la mayoría con los extranjeros. Los siete extranjeros vivimos juntos en una casa y eso hizo también que nosotros nos adaptemos mucho mejor al resto de los compañeros”, explicó. Además, se refirió al desafío del idioma. “Acá se habla inglés y la gran mayoría, por suerte, habla español. Pero por ahí algunas personas que hablan solo inglés se complica, pero ahí vamos aprendiendo, vamos metiendo un poco de estudio y se va haciendo un poco más fácil”, agregó.
Con el primer objetivo de la clasificación a la Concacaf ya cumplido, el equipo ahora se enfoca en competir al más alto nivel continental. Para Santa Cruz, este torneo representa una oportunidad para medir el potencial del plantel frente a rivales de mayor jerarquía. “Aquí en Belice estamos hacemos un buen trabajo y queremos llevar ese trabajo internacionalmente. Queremos medirnos contra buenos equipos aquí en Centroamérica, entonces ese es nuestro objetivo. Ver para qué estamos y nos preparamos para eso”, puntualizó.
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Un sueño cumplido
De este modo, el misionero reflexionó sobre el camino que lo llevó a Belice y el significado personal de esta experiencia. Recordó los momentos difíciles, como el descenso con Crucero del Norte, que fortalecieron su deseo de jugar en el exterior. “Era un sueño que yo quería lograrlo, que tenía de hace rato en metas por cumplir y apenas me llegó la oferta ni siquiera lo dudé. Después de haberme vuelto de Buenos Aires, ya fueron dos años en Crucero, por ahí no fueron con los resultados que yo quería y sinceramente el último tiempo la pasé muy mal, lo sufrí mucho al descenso con Crucero”, confesó.
Por este motivo, Santa Cruz aseguró que vive su presente con gran satisfacción y lo considera una recompensa a su esfuerzo. “Quería dar este salto, quería volver a salir del país y soñaba con jugar en primera división fuera del país. La verdad que me llegó esto, gracias a Dios. Hoy estoy disfrutando mucho en todo sentido. El país es muy tranquilo, es hermoso, la gente te recibe muy bien y también el equipo me recibió muy bien. Eso se refleja dentro del campo de juego, uno está en confianza, uno lo disfruta y le salen bien las cosas”, cerró.

