Mientras cientos de jóvenes recorrían el Parque República del Paraguay intercambiando figuritas del álbum del Mundial 2026, una historia llamó especialmente la atención entre los presentes. Sentado junto a una lista con los números de las figuritas y acompañado por su nieta Florencia, Aldo Raveglia compartía la misma pasión que chicos y adolescentes, aunque con una particularidad: a sus 88 años, es la primera vez que intenta completar un álbum mundialista.
El intercambio de figuritas organizado en Posadas reunió a personas de todas las edades, pero la presencia de Aldo se convirtió rápidamente en una de las imágenes más emotivas de la jornada. Con paciencia, entusiasmo y una sonrisa permanente, el adulto mayor se dedicó a revisar sus repetidas y conversar con los jóvenes que se acercaban a intercambiar.
“Todos los chicos están entusiasmados, así que yo, como un poco viejo ya, seguimos conversando con la juventud y colaborando, cambiando las figuritas”, comentó entre risas.
Su vínculo con el fútbol viene desde hace décadas. De hecho, tuvo la posibilidad de vivir experiencias que muchos aficionados solo pueden imaginar. Entre ellas, asistir al Mundial de España 1982.

“Fui a ver justamente el Mundial 82 en España, así que gracias a Dios pude haber disfrutado personalmente”, recordó.
Sin embargo, pese a haber seguido distintos campeonatos del mundo durante gran parte de su vida, nunca se había embarcado en el desafío de completar un álbum. Esta edición terminó convirtiéndose en la primera.

La aventura comenzó de manera especial. “Parece mentira, pero cuando abrí el primer sobre me salió Messi”, contó. Aquel primer paquete también incluyó a otros futbolistas argentinos, una señal que lo motivó a seguir coleccionando.
Para organizar la búsqueda de las figuritas faltantes, cuenta con una colaboradora indispensable: su nieta Florencia, quien le preparó una planilla para llevar un control detallado. “Ella me hizo toda una planilla completa y ahí voy tildando”, explicó orgulloso.

Más allá de la pasión por el fútbol, el álbum se transformó en una herramienta para afrontar el día a día. Aldo atraviesa una compleja situación de salud y realiza tratamientos de diálisis varias veces por semana. En ese contexto, la colección se convirtió en una forma de mantenerse activo y enfocado en nuevos objetivos.
“Procuro olvidarme de todos los problemas. Hago diálisis tres veces por semana, así que mi vida está pendiente de un hilo. Ya cumplí 88 años y espero llegar a los 90 para ver el Mundial de 2030”, expresó.
Su deseo tiene además un significado especial. Nacido en Uruguay, sueña con estar presente en Montevideo durante las celebraciones por el centenario de la primera Copa del Mundo.
“Espero ir, si me encuentro bien, voy a estar presente en Montevideo el primer partido que van a hacer”, afirmó.
A su lado estuvo durante toda la jornada Florencia Nelli, quien destacó el impacto positivo que esta actividad tiene en la vida de su abuelo.

“Para mí es algo hermoso. Él ocupa mucho de su tiempo en esto. Está atravesando una enfermedad y esto lo despeja mucho, le hace muy bien y lo mantiene entretenido”, señaló.
La joven también destacó el ambiente que se generó durante el intercambio de figuritas. “Me sorprendió la actitud de todos. Los chicos fueron muy respetuosos y el ambiente fue re lindo. Es una iniciativa muy linda para todos”, sostuvo.
En cuanto al avance del álbum, explicó que el objetivo todavía demanda bastante trabajo, aunque el progreso es importante. “Le faltan bastantes, pero también tiene muchas. Son demasiadas figuritas las que tiene el álbum, pero debe tener completado ya un 60% más o menos. Está con muchas ganas de seguir y terminarlo”, contó.

Aunque todavía quedan numerosas figuritas por conseguir, Aldo ya obtuvo algo mucho más valioso que completar una colección. Entre intercambios, conversaciones y tardes compartidas con su nieta, encontró una nueva pasión que le permite seguir proyectándose hacia adelante. Y mientras sueña con llegar al Mundial de 2030, continúa tachando nombres de su lista, una figurita a la vez.