José Luis Manzano y Gustavo Scaglione dieron un paso clave en su expansión internacional en medios de comunicación. El Gobierno de España adjudicó una nueva licencia de televisión abierta al consorcio SIETE, integrado por los dueños de Telefe y accionistas minoritarios del español Grupo Prisa.
La decisión fue aprobada por el Consejo de Ministros español, luego del concurso público convocado en octubre pasado para otorgar la licencia de un nuevo canal nacional de Televisión Digital Terrestre (TDT).
“Tras presentarse dos ofertas, una del grupo Mediaset y otra de Servicios Integrados Entretenimiento Televisivo SL, esta última ha sido la adjudicataria”, informó este martes el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública de España, encabezado por Óscar López.
La adjudicación representa la concreción de una estrategia que Clarín había anticipado en marzo pasado, cuando Manzano y Scaglione comenzaron a negociar su desembarco en el negocio audiovisual español, asociado con empresarios que poseen alrededor del 15% del capital de Prisa, el poderoso conglomerado dueño del diario El País y la cadena de radios SER.
El nuevo consorcio quedó integrado por Andrés Varela Entrecanales, Diego Prieto, Adolfo Utor, con el 25% de participación cada uno, mismo porcentaje que tienen juntos los argentinos Manzano y Scaglione.
Varela lidera el proyecto desde el punto de vista industrial; Prieto es empresario del sector sanitario; y Utor preside Baleària, una de las mayores compañías navieras españolas. Manzano y Scaglione participan de manera individual y no a través de Telefe, pese a las versiones iniciales que vinculaban directamente al canal argentino con este proyecto.
La iniciativa surgió luego de que el Grupo Prisa decidiera en febrero de 2025 no competir directamente por la licencia de TDT con una señal propia. Esa decisión derivó posteriormente en tensiones internas dentro del conglomerado mediático y terminó provocando la salida de Carlos Núñez de la presidencia de Prisa Media y la asociación de los accionistas minoritarios con Manzano y Scaglione.
La futura cadena comenzará a emitir dentro de los próximos seis meses y aspira a competir con los grandes jugadores del sector audiovisual español, entre ellos Atresmedia y Mediaset, mediante una “programación original, de producción nacional y centrada en la actualidad, en su sentido más amplio y el directo”, señaló el consorcio en un comunicado.
Y agregó que el canal será un espacio “diverso y plural”, adaptado al entorno digital y a las nuevas formas de consumo audiovisual, en un contexto de fuerte transformación tecnológica.
La licencia tendrá una duración inicial de quince años, prorrogables por otros quince. Según informó el grupo adjudicatario, desde este miércoles comenzarán los trabajos técnicos y operativos para cumplir con el plazo legal de inicio de emisiones.
La presentación se produce luego de que Manzano y Scaglione le compraron Telefe a Paramount, en octubre pasado, en US$ 95 millones. Telefe posee los canales de aire 11 de Buenos Aires, 8 de Córdoba, 5 de Rosario y 13 de Santa Fe, con trece canales afiliados en el resto del país y otros tres en Uruguay. Además, produce unas 5.000 horas de contenido audiovisual propio por año y es la dueña de la señal de contenido Telefe Internacional, que se distribuye en 17 países.
A su vez, Scaglione compró a fines de 2024 el 10% de Grupo América (donde es socio de Manzano, Daniel Vila y Claudio Belocopitt), la empresa dueña de los canales América TV y A24, radio La Red y el diario El Cronista, entre otros. El empresario rosarino posee además los diarios Uno y La Capital, las radios LT8, Victoria y FM Vida y canales en Santa Fe, Córdoba y Río Negro. También tiene FM One, el 40% del diario Ámbito Financiero y el 38% de la productora La Corte.
La expansión de Manzano
La expansión global de Manzano en el sector de las comunicaciones tomó impulso este año, cuando compró en febrero el diario más importante de Guayaquil, El Universo, y uno de los más relevantes de Ecuador, asociado con Ives Maia Pardini, un empresario radicado en Estados Unidos.
Ahora pretende potenciar esa expansión con el lanzamiento de un nuevo canal de TV en España, luego de ganar el concurso por una licencia de TV digital; mientras negocia con el Grupo Prisa la compra de su diario económico Cinco Días, muy influyente en España.
Esa negociación con Prisa se da en un contexto en el cual el grupo español necesita desprenderse de activos, en medio de una compleja situación financiera. De hecho, en un primer momento le ofreció a Manzano su cadena de radios en América Latina, pero el empresario mendocino priorizó la negociación por el diario Cinco Días.
Manzano también se expande en otros países, como en Perú, donde compró la filial regional de Telefónica, a través de su compañía Integra Tec International.
Y planea seguir creciendo en otros sectores en Argentina, como el de la la energía, donde es dueño de la distribuidora eléctrica Edenor, asociado a Daniel Vila y Mauricio Filiberti, quienes presentaron una oferta en la privatización de la participación estatal en la transportista de energía Transener, que fue adjudicada al consorcio competidor integrado por Genneia y Edison Energia, donde participan los hermanos Neuss, cercanos al asesor presidencial Santiago Caputo.
Además, Manzano pretende quedarse con la mayor distribuidora de gas del país, Metrogas, donde su grupo inversor Integra Capital ya tiene el 9% de las acciones e YPF busca desprenderse del 70%, en más de US$ 600 millones. Y con la empresa suiza Mercuria Energy Group, socia de Manzano en Integra (tienen juntos la empresa petrolera Phoenix Global Resources, que opera en Vaca Muerta), negocian la compra de 900 estaciones de servicio de Shell en la Argentina y su refinería en Dock Sud, por más de US$ 1.000 millones.
Manzano fue dirigente político de la provincia de Mendoza y una figura central de la “renovación peronista” en la recuperación de la democracia. Diputado nacional del Partido Justicialista desde 1983 y jefe del bloque peronista hasta 1991, cuando asumió como ministro del Interior en la gestión del presidente Carlos Menem. Luego de unos años abandonó la actividad política, se fue a vivir a Suiza, donde reside parte del año, que alterna con Madrid y Mendoza; y desarrolló un perfil empresario global en sectores de las comunicaciones, construcción, vitivinícola, energía, minería y petróleo.
El último año, Manzano se acercó al presidente Javier Milei, elogió sus reformas económicas y se convirtió en uno de los jugadores más interesados en participar con sus socios en la nueva ola privatizadora libertaria.