Eduardo Ignacio Murias, un arquitecto de 63 años, fue detenido en Brasil tras haber sido acusado de racismo luego de fotografiar a un niño de siete años dentro de un tren turístico y enviar mensajes con la imagen indicando que podía “llevarlo de esclavo” al país.
Este se trata del tercer episodio de racismo ocurrido en cuatro meses protagonizados por argentinos en Brasil, iniciando con el caso de la abogada Agostina Páez hace unos meses, quien se volvió noticia tras realizar gestos racistas a la salida de un bar en Río de Janeiro.
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