Cientos de fieles participaron este domingo 24 de mayo del cierre de las fiestas patronales de Santa Rita en Posadas, una de las celebraciones religiosas más convocantes de la capital provincial. La jornada central comenzó temprano en la Catedral San José y continuó luego en el Santuario Santa Rita, ubicado sobre avenida Chacabuco, donde durante todo el día se desarrollaron misas, procesiones y actividades comunitarias.
Las celebraciones iniciaron a las 6 con la Misa de Servidores en la Catedral San José, donde voluntarios y miembros de las distintas comunidades parroquiales se reunieron para dar comienzo a una jornada marcada por la fe y el encuentro. Desde las primeras horas de la mañana comenzaron a llegar familias, peregrinos y devotos que participaron de las actividades previstas para el cierre de las patronales.
Uno de los momentos más importantes se vivió a las 8, cuando comenzó la tradicional procesión desde la catedral hacia el Santuario Santa Rita. La imagen de la santa recorrió las calles de la ciudad acompañada por cánticos, oraciones y aplausos de los fieles que caminaron en comunidad como muestra de agradecimiento y devoción. Durante el trayecto, vecinos se acercaron a observar el paso de la procesión y muchos se sumaron espontáneamente al recorrido.
La caminata religiosa avanzó por las calles céntricas de Posadas hasta llegar al santuario sobre avenida Chacabuco, donde una gran cantidad de personas esperaba la llegada de la imagen. Allí continuaron las actividades litúrgicas y comunitarias en un ambiente de profunda emoción y recogimiento.
A las 10 se celebró la misa central presidida por el obispo de Posadas, monseñor Juan Rubén Martínez. El predio del santuario se vio colmado de fieles y muchas personas siguieron la ceremonia desde los alrededores debido a la importante convocatoria. Durante su mensaje, el obispo destacó la importancia de mantener viva la esperanza y fortalecer los vínculos comunitarios a través de la solidaridad y la fe.
La celebración estuvo atravesada por un clima familiar y de encuentro entre las distintas comunidades parroquiales. Servidores y voluntarios trabajaron durante toda la jornada para colaborar con la organización, asistir a los presentes y acompañar el desarrollo de las actividades religiosas. Además, hubo espacios destinados al descanso de los peregrinos y puestos de comida para compartir el almuerzo comunitario.
Luego de la misa central, numerosas familias y grupos de devotos participaron del almuerzo organizado en el predio del santuario. Bajo una mañana fresca y con una constante presencia de fieles, el lugar volvió a convertirse en un punto de encuentro para quienes año tras año participan de las fiestas patronales de Santa Rita.