El martes, los científicos comenzaron a recolectar roedores en los bosques alrededor de Ushuaia para buscar portadores de hantavirus en la zona de donde zarpó el MV Hondius afectado por el virus. El primero de los tres pasajeros de un crucero que murieron a causa del virus transmitido por roedores, un holandés, pasó 48 horas en Ushuaia con su esposa antes de embarcar en el crucero, lo que generó sospechas de que se infectaron en Ushuaia. Biólogos del Instituto ANLIS-Malbrán, el principal centro de enfermedades infecciosas de Argentina, recolectaron especímenes de docenas de trampas que colocaron un día antes alrededor de la pintoresca ciudad en el extremo sur de América del Sur, incluido el Parque Nacional Tierra del Fuego, una vasta reserva montañosa. Con guantes y mascarillas, colocaron las trampas en sacos y luego las sacaron para tomar muestras de sangre y tejidos que serán enviadas a la sede del Malbrán en Buenos Aires para su análisis. Las muestras se analizarán para detectar el tren andino de hantavirus detectado en varios de los pasajeros del Hondius, la única cepa conocida que se propaga entre personas. Los científicos se negaron el martes a comentar sobre su trabajo, pero parecieron satisfechos con su resultado. “Las trampas funcionaron muy bien”, afirmó a la AFP una fuente sanitaria local. Los científicos locales están divididos sobre si el roedor en cuestión es la rata de cola larga (Oligoryzomys longicaudatus) o una subespecie, la rata de cola larga de Magallanes (Oligoryzomys magellanicus). El roedor de la zona, que se asemeja a un ratón de campo, mide entre 6 y 8 centímetros y tiene una cola que puede alcanzar los 15 cm. Es de hábitos nocturnos, vive en zonas boscosas y se alimenta de frutos y semillas. Los científicos seguirán colocando hasta 150 trampas cada noche durante toda la semana para recoger una muestra lo suficientemente grande como para que los resultados sean representativos. Los resultados se esperan en hasta un mes. El brote de hantavirus a bordo del Hondius, que zarpó de Ushuaia el 1 de abril, desató una alarma sanitaria mundial. Tres pasajeros murieron a causa del virus, para el que no existen vacunas ni tratamientos específicos. La Organización Mundial de la Salud ha tratado de asegurar al mundo que el brote no es una repetición de la pandemia de Covid. Los funcionarios de la provincia de Tierra del Fuego han minimizado la probabilidad de que el holandés se haya infectado en Ushuaia. La provincia no ha tenido ningún caso de hantavirus desde que su notificación se hizo obligatoria hace 30 años. Sin embargo, la cepa andina está presente en provincias situadas a más de 1.000 kilómetros de distancia en el norte, como Río Negro y Chubut. – Noticias relacionadas con TIMES/AFP
Investigadores recolectan roedores cerca de Ushuaia para realizar pruebas de hantavirus
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