Club Atlético Independiente atraviesa momentos de preocupación luego de confirmar oficialmente la existencia de tres presuntos casos de grooming relacionados con futbolistas juveniles de la institución. El club difundió un comunicado en el que explicó cómo comenzaron las denuncias y cuáles fueron las medidas adoptadas junto a la Justicia.
De acuerdo a lo informado, la situación salió a la luz después de que el padre de un jugador de inferiores se comunicara con el cuerpo técnico para advertir que su hijo habría sido víctima de grooming. A partir de esa denuncia, el club activó los protocolos internos y recibió a la familia junto a profesionales especializados para brindar contención y asistencia.
Con el avance de las primeras actuaciones, el equipo interdisciplinario de Casa CAI detectó otros dos episodios con características similares. La aparición de nuevos casos encendió rápidamente la alarma dentro de la institución y derivó en la intervención de las autoridades del club.
En ese contexto, la organización Grooming Argentina fue convocada al predio de Villa Domínico para desarrollar charlas preventivas destinadas a futbolistas, familiares y trabajadores del club. Además, Independiente comenzó a recopilar información y documentación para avanzar formalmente ante la Justicia.
La denuncia penal fue presentada el viernes 15 de mayo ante la Fiscalía N°2 de Avellaneda. Según detallaron desde la institución, dirigentes y representantes legales aportaron material relacionado con los hechos investigados y volverán a presentarse para ampliar declaraciones ante la fiscal del caso.
“Independiente reafirma su compromiso absoluto con la protección de todos los niños, niñas y adolescentes”, expresó el club en el tramo final del comunicado difundido públicamente.
Mientras la investigación continúa, el caso generó un fuerte impacto en el fútbol argentino y volvió a poner el foco sobre la importancia de los protocolos de prevención frente a delitos digitales que involucran a menores.
El grooming es una modalidad de acoso a menores a través de Internet en la que un adulto intenta ganarse la confianza de niños o adolescentes con el objetivo de obtener material íntimo o incluso concretar encuentros personales. Este tipo de delitos puede darse mediante redes sociales, videojuegos online, aplicaciones de mensajería, correos electrónicos o plataformas de chat.
Con información de TN.