Alfredo Ruff, empresario forestal y nieto de inmigrantes, vive una situación compleja en su propiedad de Garuhapé. Contó en diálogo con el programa Día Siete de Misiones Online que su abuelo compró el lote y la familia trabaja la tierra hace 75 años.
Actualmente, tiene plantaciones de yerba, pino y eucalipto, además de especies nativas protegidas. Posee un certificado orgánico para exportación de yerba mate y logró un cambio de uso de suelo en 80 de sus 150 hectáreas, mientras que las 70 restantes se conservan como monte nativo de reserva.
Ruff, quien reside en Río Negro y viaja regularmente para trabajar en Misiones, relató que hace dos semanas recibió el aviso de vecinos sobre personas que cortaban la faja de monte que protege un ojo de agua en su propiedad.

“La policía va y constata, presenta esto, todo un informe, vuelve a entrar esta gente, vuelvo a hacer la denuncia. Esto fue una semana continuada, donde la policía va y me dice: ‘No, quédese tranquilo, que el Juzgado me mandó a avisar que tienen prohibido el acercamiento a la propiedad’”, afirmó el empresario.
El entrevistado explicó que los intrusos pertenecen a la comunidad Puente Quemado II, ubicada a siete kilómetros de su chacra. Después de una primera denuncia, el juez citó al cacique Santiago Ramos y le prohibió el acercamiento a la propiedad. La comunidad se trasladó a la comisaría en apoyo al cacique y se retiraron del terreno. “Fue un pedido de que se retiren de la propiedad. No tenían una orden judicial escrita”.
Sin embargo, la situación escaló días después. “El martes ingresaron 50 personas a la propiedad, llevados por una camioneta, una Amarok blanca que tengo la patente”, reveló. El empresario aseguró que esta camioneta pertenece a Equipo Misiones de Pastoral Aborigen (Emipa) y que una persona identificada como Baigorria está a cargo de la movida. “Tengo un problema de usurpación ya organizada y deliberada”, remarcó.
Ruff presentó una denuncia penal contra EMIPA, pues a su criterio hay varias pruebas que los responsabilizan de impulsar la toma, tales como una camioneta que ingresa y egresa del lugar que pertenece a esta organización social y eclesial católica además de testigos que vieron cómo el vehículo trasladaba a la gente al lugar.
El empresario expresó su desconcierto ante la situación, ya que su familia nunca enfrentó problemas de intrusión en los 75 años que poseen la propiedad. “Nunca hubo comunidades ni viviendo ahí. Están a 7 kilómetros, que es Puente Quemado II, pero nunca estuvieron ahí. O sea, hay todo, hay todo papeles que aportan a esto que no es algo que me parece a mí”, recalcó.
Para el empresario, Misiones tiene un problema con lo que denominó «empoderamiento» de ciertas comunidades, lo que genera temor entre los vecinos. “Mucha gente tiene mucho temor porque hubo denuncias reiterativas, me robaron gallinas, me robaron sandías, me robaron una vaca, me robaron esto, me robaron lo otro y la justicia nunca, más allá de hacer un informe, nunca avanzó”, manifestó.
“La gente tiene miedo de denunciar o dar la cara para que no tengan represalias. Inclusive he hablado con empresarios forestales para que me ayuden y tienen miedo hasta que les prendan fuego las forestaciones, o sea, es un poco vandalismo, un poco de todo”, agregó.
Ruff aseguró que entre los intrusos hay personas de Paraguay que no pertenecen a la comunidad mbya. “Los encontré inclusive fumando marihuana en un ambiente un poco hostil”, dijo, y destacó que estas costumbres no son propias de los nativos que él conoció.
El empresario pidió colaboración a los gobiernos nacional y provincial. “Necesito apoyo, porque es propiedad privada, o sea, propiedad privada de un inmigrante que vino acá a apostar al país. Necesito que me apoyen los gobiernos y que la justicia me dé una gran mano con esto”.
Explicó que los intrusos invocan la Ley 26.160, la cual, según su interpretación, no aplica a su caso porque nunca hubo asentamientos indígenas en su propiedad. “No tienen derecho, porque nunca vivieron en ese sitio”, sentenció.
De esta manera, según el dueño de las tierras “están usurpando propiedad privada y ellos tienen su comunidad donde tienen su casa, donde tienen su agua, donde tienen sus cosas y tienen muchas hectáreas ahí, muchas hectáreas”, apuntó. El empresario dijo que no conoce al cacique y que nunca dialogó con ellos, no obstante, consideró que la situación es una “intrusión lisa y llanamente”.
Garupá | Una joven denunció que salió unas pocas horas de su casa y al regresar, se la habían usurpado y la agredieronhttps://t.co/MyuNqgobmI
— misionesonline.net (@misionesonline) January 28, 2026