Argentina entró al top ten de los países más complejos para hacer negocios, según revela el reporte anual del Indice Global de Complejidad Corporativa de TMF Group. Este informe analiza 81 jurisdicciones que representan más del 90% de la economía mundial y evalúa el entorno operativo para empresas e inversionistas.
En 2025 Argentina estaba en el puesto once en este ranking, en el que los mejores países son los más alejados de los primeros puestos. En la edición 2026, el país subió al noveno puesto y se consolidó como una de las jurisdicciones más complejas para la llegada de la inversión extranjera directa. “El resultado refleja un entorno caracterizado por cambios regulatorios frecuentes, cargas administrativas elevadas y una creciente exigencia en materia fiscal“, plantea el reporte.
El reporte GBCI analiza 292 indicadores por jurisdicción, incluyendo temas como contabilidad e impuestos, gestión legal de entidades y regulación laboral. Más allá del atractivo macroeconómico de cada país, el Índice mide el costo operativo de cumplir con los marcos normativos.
El primer puesto, que en este caso es el peor del ranking lo ocupa Grecia, seguido por México y Brasil. Luego vienen Francia, Turquía, Colombia, Bolivia, Italia, Argentina y Perú.
Según este ranking el paraíso fiscal de las Islas Caiman es el mejor distrito para hacer negocios. Además, países como Dinamarca, Hong Kong y los Países Bajos se encuentran entre las 10 jurisdicciones más fáciles para hacer negocios. A los países de europeos les juega en contra la excesiva burocracia y a los de América Latina la creciente inestabilidad geopolítica y económica y la dificultad para hacer negocios transfronterizos.
En los últimos años, la mejor posición que alcanzó Argentina fue el puesto 12, tanto en 2022 como en 2024. En 2023 el país pasó al puesto 10, en 2025 bajó al 11 y en 2026 avanzó hasta el puesto 9, lo que indica un aumento de la complejidad.
Jorge Sodano, Country Head de Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay de TMF Group, señaló que “el posicionamiento de Argentina en este ranking coincide con un momento de transformación profunda. Las reformas impulsadas por el gobierno, en materia de desregulación, apertura cambiaria y simplificación administrativa están sentando las bases para un entorno de negocios mucho más predecible y competitivo. Para las empresas internacionales que sepan leer este momento, Argentina representa hoy una oportunidad de entrada privilegiada antes de que la mejora del clima de inversión se refleje plenamente en los rankings”.
Sodano profundizó sobre este punto: “Durante muchos años, Argentina acumuló regulaciones, controles y cambios de reglas que hicieron muy compleja la operación diaria de las empresas. Esa complejidad no desaparece de un año para otro, aún cuando hoy haya un proceso claro de desregulación en marcha”.
“De hecho, los índices suelen reaccionar con atraso: primero cambian las reglas, después cambian las prácticas y recién al final cambian los rankings. Lo que hoy refleja el puesto de Argentina es el costo operativo acumulado de ese período anterior, no todavía el impacto pleno de las reformas actuales”, destacó Sodano.
Respecto al clima político, Sodano resaltó que “en un país como Argentina, con antecedentes de cambios bruscos de rumbo, el factor político pesa porque puede anticipar modificaciones en impuestos, regulaciones o controles. Por eso, los inversores miran menos el debate diario y más la consistencia del rumbo en el tiempo”.
Sodano resaltó que Argentina necesita tres cambios concretos para mejorar en el ranking: tener reglas estables, simplificar la operación diaria para las empresas y convertir las reformas en práctica concreta, no solo en leyes. “Cuando los cambios se reflejan en cómo se pagan impuestos, se contrata personal o se hacen trámites, recién ahí empieza a cambiar la percepción internacional”, apuntó.