La Cámara de Comercio e Industria de Eldorado alertó sobre la pérdida de competitividad, la presión fiscal y el avance de la informalidad en una economía de frontera.
La Cámara de Comercio e Industria de Eldorado emitió un duro comunicado en el que expone la “profunda crisis” que atraviesa el sector comercial en la ciudad de Eldorado y reclamó respuestas urgentes a los distintos niveles del Estado.
Desde la entidad señalaron que la situación no es coyuntural, sino estructural, y que se viene agravando de manera sostenida. En ese contexto, advirtieron que las economías de frontera enfrentan condiciones desiguales para competir con países vecinos como Brasil y Paraguay, lo que impacta directamente en la actividad comercial local.
Uno de los principales cuestionamientos apunta a la falta de políticas nacionales específicas que contemplen estas asimetrías. Según indicaron, la ausencia de herramientas que compensen las diferencias cambiarias, impositivas y de costos coloca al comercio formal en una clara desventaja.

A nivel provincial, también advirtieron sobre una presión fiscal “creciente y distorsiva”, vinculada a mecanismos de retención y percepción que afectan la liquidez de las empresas y encarecen los precios finales. Esta situación, sostienen, eleva la estructura de costos desde el inicio de la actividad.
El documento además pone el foco en el crecimiento del comercio informal y el contrabando, que generan una fuerte inequidad en el mercado. Mientras el comercio formal cumple con todas las obligaciones fiscales, sanitarias y regulatorias, debe competir con circuitos que operan fuera de control, incluso en rubros sensibles.
Como consecuencia, señalaron que muchos comercios se ven obligados a reconvertirse o cerrar, en un contexto donde el consumidor prioriza el precio ante la pérdida del poder adquisitivo. Este escenario, advierten, acelera el desplazamiento del comercio formal y pone en riesgo el entramado económico local.
Desde la Cámara remarcaron que las medidas actuales resultan insuficientes frente a la magnitud del problema y reclamaron un abordaje integral, coordinado entre Nación, Provincia y Municipio.
Finalmente, advirtieron que lo que está en juego no es solo la actividad comercial, sino también el empleo formal, la recaudación y el desarrollo económico de la comunidad, insistiendo en la necesidad de respuestas inmediatas para revertir la situación.