En diálogo con +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, el escritor Andrés Allegroni habló sobre La certeza del daño, su regreso literario al universo del Hospital Borda y una obra que busca narrar, desde una perspectiva política de la lengua, “la derrota de una generación”.
El vínculo de Allegroni con el Borda no es solamente literario: durante cuatro años asistió allí todos los miércoles para proyectar cine, una experiencia que terminó impregnando su escritura. “Pasé cine en el Borda, estuve cuatro años”, recordó.
El Borda como escenario de su obra literaria
Ese espacio ya había sido el escenario de su primer libro, Crónica de sombras, publicado en 2011. “El primer libro mío, Crónica de sombras, también transcurre en el Borda”, explicó. En aquella obra, aclaró, todo era ficcional: “Un Borda, obviamente, ficcional, con un Fichmann ficcional y un diario también ficcional”.
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Ahora, con La certeza del daño, Allegroni vuelve sobre ese universo y lo conecta con una lectura más explícitamente política. “Este libro es como un poco la continuación o el final, pero desde el punto de vista más politizado”, señaló.
Para el autor, la experiencia del hospital también permite poner en primer plano una realidad concreta: “Uno puede ir al Borda y lo puede ver. O sea, con entrar y recorrer lo puede ver, el abandono”.
Una novela sobre una derrota generacional
La escritura de La certeza del daño comenzó a tomar forma en 2023, en un contexto que Allegroni relaciona directamente con la política y con una sensación personal de derrota. “Ese era el objetivo que yo me propuse cuando empecé a escribir, que en realidad no fue un objetivo, digo voy a escribir sobre esto, fue surgiendo”, contó.
Y resumió el núcleo de su nueva obra con una definición contundente: “La intención de este libro en realidad es narrar la derrota, la derrota de una generación”.
Esa mirada política no se limita al argumento, sino que alcanza al propio lenguaje. “Desde el punto de vista politizado de la lengua estoy hablando”, precisó el escritor.
Después de años de distancia, Allegroni vuelve así al territorio del Borda para cerrar un ciclo literario iniciado con Crónica de sombras. Una vuelta que, más que recuperar el pasado, busca interrogar sus consecuencias y poner en palabras una experiencia colectiva marcada por el abandono y la derrota.