Los esfuerzos realizados durante los últimos años para recuperar la laguna La Rosita, en Castelli, comienzan a mostrar nuevos resultados. El espejo de agua, ubicado sobre la Ruta 2 y a unos 140 km al sur de La Plata, forma parte de un proyecto que busca transformar un antiguo sector de humedales en un espacio recreativo, turístico y, también, con posibilidades para la pesca deportiva.
Ahora, una nueva acción vuelve a poner al pejerrey en el centro de la escena: 30.000 alevinos fueron sembrados en los últimos días, en una inyección más de vida para uno de los espacios naturales más importantes de la ciudad. La iniciativa se suma a un proceso que comenzó hace más de una década y que tuvo como objetivo recuperar un ambiente que durante años había quedado prácticamente relegado.
Hace algunos años, desde Weekend Web dábamos cuenta del proyecto impulsado por el gobierno municipal para recuperar La Rosita. El lugar llegó a contar con más de 200 hectáreas de humedales, conformados principalmente por barro y juncos. Sin embargo, a partir de 2013 comenzó una intervención destinada a recuperar progresivamente el sector. Durante aquella primera etapa, máquinas municipales trabajaron sobre parte del terreno para conformar el actual espejo de agua. Además, se incorporó un circuito aeróbico, un gimnasio al aire libre y se restauró el tradicional calvario. También se llevó electricidad hasta el sector para mejorar la iluminación. Sin embargo, el proyecto no se limitaba a generar un espacio de recreación para los vecinos. La idea era transformar a La Rosita en un atractivo turístico, aprovechando además una ubicación estratégica. Dentro de ese proyecto se avanzó con el dragado de aproximadamente 27 hectáreas, mientras que otras fueron recuperadas para usos recreativos. Así, poco a poco, La Rosita comenzó a recuperar una parte del protagonismo que había tenido en otros tiempos.
Una vez recuperado parte del ambiente, llegó otro paso fundamental: la incorporación de peces. Para ello se recurrió a la producción de pejerreyes de la vecina ciudad de Chascomús, donde funciona la Estación Hidrobiológica. Las primeras siembras apuntaron a generar nuevamente una población de la especie dentro del espejo de agua. Ahora, una nueva partida vuelve a reforzar ese objetivo.
En los últimos días fueron sembrados 30.000 alevinos de pejerrey, una cantidad que representa una importante incorporación de ejemplares jóvenes al ambiente. El objetivo es fortalecer progresivamente la población y generar las condiciones para que el recurso pueda desarrollarse en los próximos años.
La historia de La Rosita es también la de muchos ambientes bonaerenses que, después de años de deterioro, intentan recuperar su lugar. Para que vuelva a ser una opción para los pescadores no alcanzará solamente con sembrar peces. También será fundamental preservar la calidad del agua, controlar las condiciones del ambiente y, cuando llegue el momento, garantizar una pesca responsable. Si esto se cumple, el ámbito podría volver a ocupar el lugar que alguna vez tuvo entre los ambientes de pesca y recreación de Castelli.
¿Te apasiona la vida al aire libre, la aventura y la naturaleza?
Recibí las mejores notas de Weekend directamente en tu correo.
Suscribite gratis al newsletter
Galería de imágenes