Un libro ganador del Premio Clarín Novela compite ahora por el Premio Fundación Medifé Filba

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Un libro ganador del Premio Clarín Novela compite ahora por el Premio Fundación Medifé Filba

El libro Si sintieras bajo los pies las estructuras mayores, de Roberto Chuit Roganovich, ganador del Premio Clarín Novela en 2024 compite ahora por el Premio Fundación Medifé Filba que distingue a una obra publicada durante 2025 con un premio de seis millones de pesos que será fallado por un jurado integrado por las escritoras Gabriela Cabezón Cámara y Leila Guerriero y el escritor Alan Pauls.

Roberto Chuit Roganovich ganó el Premio Clarín Novela en 2024. Foto : Fernando de la Orden.

Este miércoles, los organizadores del certamen difundieron la “lista larga” integrada por diez novelas, que disputarán primero las cinco plazas de la “lista corta” que se conocerá a mediados de octubre. De momento, son finalistas Cicuta para los oídos, de Sebastián Hacher (Eterna Cadencia); El paraguas de Chéjov, de Pablo Colacrai (Pre–textos); Hija biográfica, de Romina Paula (Entropía); Historia natural, de Marina Yuszczuk (Blatt & Ríos); Kurepa, de Martín Sancia Kawamichi (La Crujía); La madre de Beckett tenía un burro, de Matías Battistón (Emecé); La merma, de María Moreno (Literatura Random House); López López, de Tomás Downey (Fiordo); Si estás leyendo esto, de Kike Ferrari (Fondo de Cultura Económica) y el libro de Roberto Chuit Roganovich (Clarín – Alfaguara).

“Esta lista fue elegida tras una profunda lectura, en la que se buscó sostener la solidez y calidad de los años anteriores, dar cuenta del rico acervo cultural narrativo y destacar las distintas corrientes por las que navega hoy la literatura argentina”, explicaron los organizadores del premio que ya ganaron en ediciones anteriores Juan Ignacio Pisano, Federico Falco, Juan Mattio, Diego Muzzio, Gabriela Cabezón Cámara y Carmen M. Cáceres.

Los motivos de cada elección

Como en cada edición, el prejurado argumentó los motivos de esta primera elección de finalistas.

Sobre la novela ganadora del Premio Clarín Novela, explicaron: “La compleja combinación de géneros también se manifiesta en Si sintieras bajo los pies las estructuras mayores, de Roberto Chuit Roganovich: el weird, el terror ecológico, la ciencia ficción y el componente especulativo se imbrican en una ficción histórica armada con un mosaico de testimonios que atraviesan los siglos“.

Un libro ganador del Premio Clarín Novela compite ahora en la  lista larga de las novelas que aspiran al Premio Fundación Medifé Filba de 6 millones de pesos. Foto: gentileza.

En una narración en la que la vida idealizada en la naturaleza se vuelve pesadilla, Cicuta para los oídos, de Sebastián Hacher, “se construye como un tratado sobre el silencio, el ruido y la, por momentos, incómoda convivencia con lo otro: lo humano, lo animal, lo salvaje”, anotaron en el informe.

La naturaleza –”desmesurada”, agregaron– también es protagonista en Kurepa, de Martín Sancia, Kawamichi. Sobre este libro, dijeron: “Una novela ambientada en el corazón de la geografía paraguaya. En un relato cargado de extrañeza y tensión, el texto se nutre del folclore, la mitología guaraní y la exuberancia que ronda lo alucinatorio y lo monstruoso”.

“Con una paisaje serrano protagónico y narrada por una voz adolescente, Hija biográfica, de Romina Paula, es una novela en la que la relación entre lo biográfico y lo biológico indaga sobre el relato compartido que nos construye a cada uno de nosotros a la vez que pone en tensión la pregunta sobre qué elementos y vidas componen una familia”, consideraron.

Sobre Historia natural, de Marina Yuszczuk, explicaron: “También quien narra en primera persona es la voz de una niña/adolescente: Virginia Moreno, la hija del célebre explorador Perito Francisco Moreno. Una ficción histórica con tintes de gótico que indaga en el origen del país, la violencia y las obsesiones de la ciencia positivista del siglo XIX”.

Con la literatura como motor narrativo, el El paraguas de Chéjov, de Pablo Colacrai, “trabaja con tres líneas paralelas –lo autobiográfico, lo ensayístico y lo ficcional– para reflexionar sobre el vínculo entre la escritura, el dolor y la reparación y se pregunta sobre el sentido de seguir escribiendo cuando todo alrededor se desmorona”, consideraron.

El prejurado explicó que también el cruce de géneros y los autores clásicos están presentes en La madre de Beckett tenía un burro, de Matías Battistón. Y agregaron: “El ensayo erudito y la prosa biográfica, con enormes dosis de humor, son llevados al terreno de la ficción para construir una novela en la que la trama se bifurca para pensar la tensión entre escritura y traducción”.

Diferentes facetas de María Moreno

En La Merma conviven todas las diferentes facetas de su autora, María Moreno: “La escritora, la cronista, la biógrafa, la poeta, la ensayista. En una suerte de texto manifiesto sobre un cuerpo enfermo, la ironía y el humor reinventan una voz propia a partir de la construcción de un personaje que desafía los bordes de la literatura”, aseguraron

La merma, de María Moreno (Random House). Foto: imagen generada con inteligencia artificial.

En su primera novela, López López, Tomás Downey “propone una épica bélica en la que el tema del doble y la sustitución de identidad del protagonista revelan lo débil e inestable que puede ser la construcción de quiénes somos y quiénes decimos y creemos ser”, valoraron.

Kike Ferrari cruza los géneros literarios en Si estás leyendo esto “al escribir un dispositivo en el que, a la vez que hace convivir al policial noir, el western, el terror y el fantástico en los subsuelos de la Biblioteca Nacional, entrelaza decenas de referencias y homenajes a la literatura argentina”, explicaron.

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