Un bombardeo ruso contra un almacén en el noreste de Ucrania destruyó ocho millones de libros, según informó la editorial, que calificó al hecho como un ataque contra la cultura ucraniana.

No es la primera vez que Rusia ataca un importante centro editorial, lo que ha llevado a Kiev a acusar a Moscú de tomarlos específicamente como blanco.
“Se trata de la mayor pérdida para la infraestructura editorial de Ucrania desde el inicio de la guerra a gran escala” en 2022, afirmó la editorial Ranok.
Drones y misiles
Un reportero de la agencia internacional de noticias AFP vio cómo los bomberos luchaban por controlar el incendio en el almacén de Járkov, horas después de que Rusia lanzara un ataque con drones y misiles.
“Más de 8 millones de libros fueron destruidos en el incendio, entre ellos libros de texto para niños”, señaló Ranok en un comunicado publicado en las redes sociales.
“El incendio sigue devorando. El enemigo está intentando destruir nuestra educación y nuestra cultura“, añadió.
El director de la editorial, Viktor Kruglov, lo calificó de “ataque contra la educación y la cultura ucranianas”. Y aseguró: “Hemos perdido muchísimo, pero tenemos que reconstruirlo todo para que los libros vuelvan a llegar a quienes los esperan”.
Según explicó la editorial, los «shahids» rusos lanzaron un ataque selectivo contra el centro logístico de la corporación RNK-Ranok en Járkov y el centro de distribución de Knyholand.

Un bombardeo contra un almacén cercano a Kiev el mes pasado redujo a cenizas 800.000 libros, según informó la editorial, cuyo catálogo incluye obras de George Orwell y Barack Obama.
A lo largo de su invasión, Rusia ha atacado con frecuencia museos, galerías, estudios de cine, iglesias y otros lugares de importancia cultural en Ucrania.
Con información de AFP.