A simple vista, en la convención anual de la Cámara de la Construcción no se nota la crisis que atraviesa esta industria. Desde el escenario se insiste en un déficit habitacional de un millón de unidades y de 3,2 millones de hogares sin reparar. Pero en los amplios pabellones de la Rural, donde se realiza el encuentro, asombra la exposición de maquinaria de tamaño superlativo, con inteligencia artificial y la cantidad de firmas que ofrecen sistemas de construcción en la frontera tecnológica.
Gustavo Weiss, presidente de la Cámara, se ocupó de invitar a los funcionarios de Milei y al propio Presidente. Hoy brillarán por su ausencia, sin siquiera haberse excusado. El Estado mantiene una deuda millonaria con estas empresas. Hace un año les prometieron un bono que aún esperan. Cambiaron los funcionarios del área y no los reciben.
Uno de los platos fuertes de la Convención de asistencia masiva fue este mediodía la exposición de Ricardo Arriazu, que arrancó preguntando “¿por qué esta decadencia?”.
Arriazu dijo que el verdadero partido que se juega es si la gente sigue o no comprando dólares. Y que las elecciones de 2027 son el mayor desafío en el corto plazo. Pero enseguida aclaró: “Nunca vi un sistema en el que sobran divisas y falta mano de obra como en la Argentina hoy”.

Insistió con que la destrucción va más rápido que la creación y aconsejó un plan de equilibrio general. “Hay ejemplos en el mundo”, soltó al confesar que no lo escuchan ni en el Gobierno ni sus colegas.
Cuando se le preguntó qué sugiere para los empresarios soltó: “Primero fijarse si se está entre los perdedores o ganadores y en el caso de los perdedores adaptarse y cambiar. Eso si le otorga un 50% de probabilidades de éxito o fracaso a la política económica. Como diría Pablo Gerchunoff, la moneda está en el aire”.
Aquí los principales conceptos del economista favorito de los empresarios:
- “La gente se siente segura comprando dólares. Para eliminar las crisis de balanza de pagos, hay que fortalecer la moneda nacional y el crecimiento. Lo que queremos es que los recursos estén en Argentina.
- “El swap de Estados Unidos está vigente, son US$ 20.000 millones, pero la gente no le da valor porque cree que si cambia el Gobierno el swap se va”.
- “El primer factor de decadencia de la Argentina es la inflación que hace desaparecer al crédito hipotecario. El segundo es el bajo crecimiento económico. Desde 1980 para acá hemos tenido 20 años de crecimiento negativo. No hay ahorro de largo plazo, porque la inflación lo hizo desaparecer, pero además los cambios institucionales hicieron que no pueda haber ahorro de largo plazo”.
- “No hay países con la volatilidad argentina, el famoso péndulo argentino. El patrimonio del sector privado es 7 veces el PBI del país. Es un enorme capital que tiene la Argentina si se hacen las cosas bien y vuelve la confianza”.
- “Si no hay inflación, volvemos a la normalidad, como cualquier país del mundo, pero eso toma tiempo. Las instituciones permiten generar fondos de largo plazo, y esas instituciones son los fondos de inversión, la compañía de seguro, etc. Nosotros destruimos una de las pocas fuentes que teníamos de fondos”.
- “¿Cuáles son las soluciones? Lo primero es eliminar la inflación para que haya más recursos internos y eliminar la crisis política y la crisis periódica de balanza de pago que hace que los argentinos quieran tener dólares, porque todas las crisis fueron causadas por una especulación en contra del peso. La gente cree que está segura con dólares, pero la única manera es fortalecer la moneda nacional y el crecimiento económico”.
- “Es fundamental para todos mantener el equilibrio fiscal y reducir la tenencia del títulos público del fondo de garantía de la Anses, redireccionando fondos al financiamiento de la construcción, facilitar el crecimiento del fondo de las compañías de seguro y los fondos de pensión”.
- “El que invirtió no tiene la culpa, el obrero no tiene la culpa. El cambio produce dislocaciones, destrucción y la destrucción es siempre más rápida que la creación, y eso genera un problema. Hoy los sectores que crecen son oferentes de divisas como agro, minería, energía. Y esto plantea un problema que no he visto desde que soy profesional, un sistema donde, de golpe, me sobran divisas y me falta demanda de mano de obra”.
- “El año pasado dije que los planetas se estaban alineando y que si no chocaban la calesita estamos ante un gran año. Los planetas se alinearon. La balanza comercial tendrá un superávit de US$ 20 mil millones. Las cosas están mejorando pero todavía tienen problemas. En cuanto al riesgo país, tenemos los mejores números económicos de América Latina y es el más alto de la región ‘¿Por qué?’ Porque fuimos estafadores seriales y la gente tiene miedo. Si no hay confianza va seguir el mismo problema”.

Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de Clarín
