Una mano sostiene un cigarrillo electrónico, lo lleva a la boca y saca el humo.

Si bien en CABA cambió las reglas sobre el uso de vapeadores y cigarrillos electrónicos, las alternativas sin humo desarrolladas para fumadores adultos utilizan tecnologías diferentes.

Mientras los dispositivos de tabaco calentado trabajan con unidades de tabaco que se calientan sin llegar a la combustión, los cigarrillos electrónicos utilizan una resistencia para calentar un líquido y generar un aerosol.

La principal diferencia entre ambas tecnologías está, justamente, en qué material se calienta. En un cigarrillo tradicional, la combustión del tabaco encendido puede alcanzar temperaturas de hasta 900 °C. Ese proceso genera humo y ceniza y libera numerosos compuestos nocivos asociados a las enfermedades vinculadas al tabaquismo.

Cómo funcionan los dispositivos de tabaco calentado

Los dispositivos de tabaco calentado, utilizan unidades de tabaco especialmente diseñadas. De acuerdo con la información proporcionada por la compañía, el sistema emplea tecnología de calentamiento por inducción para calentar el tabaco desde el interior sin alcanzar las temperaturas necesarias para que se produzca la combustión.

Así es dispositivo de tabaco recalentado. (Crédito: Archivo)

Al no quemar la hoja de tabaco, estos dispositivos no generan humo ni ceniza, sino un aerosol que contiene nicotina. El mecanismo busca, de esta manera, eliminar el proceso de combustión característico de los cigarrillos convencionales.

Cómo funciona el vapeo

Los vapeadores o cigarrillos electrónicos funcionan con un mecanismo diferente. En lugar de utilizar hojas de tabaco, cuentan con una resistencia que calienta una solución líquida, conocida como e-liquid.

Los vapeadores o cigarrillos electrónicos cuentan con una resistencia que calienta una solución líquida, conocida como e-liquid.

Estos líquidos pueden contener distintos aromas y formulaciones con o sin nicotina. Al calentarse, generan un aerosol que posteriormente es inhalado por el usuario.

Por lo tanto, aunque ambas tecnologías prescinden de la combustión del cigarrillo convencional, el proceso físico y el material utilizado son diferentes: una calienta unidades de tabaco y la otra vaporiza un líquido.

Qué tienen en común el tabaco calentado y vapeo

La ausencia de combustión es el punto que comparten estas alternativas. Sin embargo, esto no significa que sean inocuas ni que estén exentas de riesgos para la salud.

La evidencia científica y las autoridades sanitarias como la Organización Mundial de la Salud (OMS) sostienen que la opción más beneficiosa para la salud es abandonar por completo el consumo de tabaco y nicotina. En el caso de las alternativas que contienen nicotina, además, existe riesgo de dependencia porque se trata de una sustancia adictiva.

Por ese motivo, tanto los dispositivos de tabaco calentado como los cigarrillos electrónicos están destinados exclusivamente a personas adultas que ya consumen estos productos. La diferencia tecnológica entre ambos no elimina los riesgos asociados al consumo de nicotina.

Temas relacionados:

Fecha de publicación: 19/08, 6:55 pm