Con selección de candidatos mediante algoritmos, verificación biométrica y votación de los usuarios, un nuevo partido político busca llevar la lógica de las plataformas digitales al terreno electoral. Se autodenomina el “Partido Digital“, y su líder define el proyecto como “el único partido político horizontal y transparente donde cualquier ciudadano tiene la oportunidad de proponerse como candidato e integrar una lista, siempre y cuando no haya tenido trayectoria en la política ni el Estado. No queremos que los políticos salven al país: queremos salvar al país de los políticos”.
“No venimos a administrar un sistema corrompido: venimos a hackearlo”, reza su slogan. El partido parte de un diagnóstico de la dirigencia tradicional a la que la describe como “política parasitaria”. Sostiene que, durante las últimas cuatro décadas, “cambiaron los gobiernos, los discursos y las ideologías, pero la política parasitaria conservó el control”. De hecho, establece una prohibición explícita: “No acepta políticos parasitarios”, dictaminando que quien haya ocupado un cargo legislativo o ejecutivo en el pasado tiene vedada la posibilidad de candidatearse en su espacio. Asimismo, esta nueva fuerza política se declara “fuera de la derecha, la izquierda y el centro”.
Según el documento que compartieron para medios y periodistas, el mecanismo para definir las listas que propone el partido parece extraído de un guion de la serie distópica Black Mirror, con dinámicas de calificación social y escrutinio digital masivo. El proceso consta de tres etapas: primero, los usuarios deben volcar la totalidad de su trayectoria profesional en la plataforma; segundo, se les exige la verificación obligatoria de sus datos biométricos para ratificar su identidad; y por último, son los propios usuarios y afiliados quienes votan a través de la interfaz basándose en un índice de “idoneidad” digital.
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Para determinar esa idoneidad, los usuarios deben completar un test en el que manifiestan si están de acuerdo o en desacuerdo con una serie de premisas que el Partido Digital considera determinantes. Entre ellas aparecen afirmaciones como “Los servicios esenciales (agua, energía, transporte) deben estar en manos del Estado“, “La salud y la educación deben ser gratuitas aunque eso implique más impuestos“, “Contra el delito hace falta mano dura“, entre otras 17 premisas.

Los usuarios que hayan completado dicha evaluación seran redirigidos a las fichas de los candidatos correspondiente a su distrito. Desde Perfil hicimos la prueba para conocer propuestas, y algunos postulantes de Capital Federal, por ejemplo, sugieren: “Onda verde en Av Libertador y Av Santa Fe”, “Quiero que haya onda verde en zona norte“, “Evaluación semestrales a los docentes”, “Multas a los dueños que no junten los desechos de sus mascotas”.
Sin embargo, es en la insistente apelación a la “transparencia absoluta” y la “trazabilidad pública” donde el diseño del partido tropieza con una paradoja. Mientras el espacio exige declaraciones juradas rigurosas y la implementación tecnológica para auditar “TODOS los gastos del Estado”, el líder del partido prefiere mantenerse en el anonimato. Las únicas certezas respecto a su identidad es que se trata de un joven emprendedor del sector tecnológico que en el pasado incursionó activamente en la política y que, en esta primera etapa, prefiere mantener un estricto anonimato bajo la justificación de que “el proyecto debe hablar por sí mismo”.
El Partido Digital parece, entonces, toda una novedad. Se presentan como “ciudadanos comunes” y cierran sus postulados dicendo: “No somos la casta. Somos la sociedad. Venimos a representarte, no a gobernarte”.

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