Facundo Moyano rompió el silencio. A casi una semana del episodio en el que quedó envuelto junto a su novia, Candela Arizaga, que fue encontrada corriendo, semi desnuda, con sus capacidades alteradas, en el barrio de Belgrano y el ex diputado persiguiéndola por detrás, explicó por qué no autorizó a que le practiquen análisis toxicológicos tras haber sido demorado por el incidente.
“Me lo sugirieron los abogados”, comentó el ex secretario general del gremio de peajes e hijo de Hugo Moyano. Según su análisis, realizado en el marco de una entrevista concedida a Telefé Noticias, “no estaba a sujeción de que sea un delito el consumo”.
El periodista, Rodolfo Barili, le preguntó de manera puntual por qué no se hizo el análisis toxicológico. Contestó: “Porque no era compulsivo. Me lo prome… me lo prometieron, no. Me lo sugirieron los abogados que no lo haga. Aparte ya estaba verificado que no tenía ninguna patología de haber consumido”.
“El consumo no está sujeto a delito. Todo lo que pasa en la vida privada de las personas está reservado a Dios”, resaltó en varias partes de la entrevista donde citó la Constitución argentina. Además, aseguró que no se droga: “Yo no consumo, no soy adicto ni nunca tuve problemas de adicción”.
Por otra parte, en línea con lo que declaró ante la fiscalía su novia, Moyano dijo que Candela tuvo “un brote psicótico fuertísimo”, pero destacó que tener un episodio de ese tipo “no necesariamente tiene que ser un problema de adicción”.
En el mismo sentido, ratificó que su novia llevó la droga al departamento del barrio de Belgrano y que ella la consumió.
A su vez, dijo que la joven tuvo un “paro cardíaco” que lo llevó a que le hiciera – según aseguró- prácticas de reanimación cardiopulmonar y se comunicó con el portero del edificio para que llame al 911.
“Sé hacer RCP pero no se lo había hecho a nadie, la primera persona fue Candela. Le hice RCP y después me conecté con el portero porque no pude llamar al 911″, relató y aseguró que le pidió a Dios “que la salve”. “Mas allá de las estupideces, quería que Candela viva. Tuvo un episodio delicado y ojalá pudiera decir por qué corrió, por qué me mordió“, agregó.
En más de una ocasión, el ex diputado negó que el desencadenante de la huida de la chica hubiese sido alguna situación de violencia de género o “de privación ilegítima de la libertad”.
Hacia el inicio de la entrevista aseguró que él no corrió detrás de ella, pero lo dijo en relación a uno de los videos que circuló las horas posteriores. No obstante, reconoció que sí intentó sujetarla por detrás, según lo que se ve en otro registro fílmico.
Moyano recordó que lo imputaron por privación ilegítima de la libertad y por violencia de género. Sin embargo, enfatizó en que los investigadores no encontraron ninguna prueba para sustentar esas acusaciones.
“Candela nunca dijo que fue así. Cuando declaró por primera vez no estaba en condiciones y a todas (las personas) les dijo lo mismo. No había elementos para detenerme. Cuando la agarré, otro portero me dijo que iba a cuidar al perro y yo me quedé con ella y llamé a la policía. Una persona que está en un estado de violencia contra su pareja no llamaría a la policía para que venga”, argumentó.

En el mismo tono y en varias ocasiones atribuyó la trascendencia que tuvo el caso a que el protagonista fue él, sindicalista, hijo de Hugo Moyano y con un pasado como diputado.
“Estuve detenido porque soy Facundo Moyano, porque no había elementos en ninguna de las declaraciones de Candela para sostener las imputaciones por las que a mí se me detiene”, afirmó en alusión al despliegue mediático que hubo en torno al caso. En varios pasajes de la entrevista criticó a la prensa, aunque no precisó a qué medios se refería y se negó a responder sobre las preguntas que le realizó Barili sobre su situación patrimonial.
A su vez, cuestionó que se le haya dado crédito a los dichos del abogado Diego Storto, quien fue el primer defensor de Candela y luego renunció. Según dijo, “no es abogado formalizado dentro de la causa, no tiene ninguna vinculación con Candela”.
Por otra parte, criticó también el abordaje realizado por la opinión pública sobre la relación entre Candela y él. “Pasó de ser víctima a gato, porque no puedo estar con ninguna mujer porque significa que yo le pongo plata. Candela pasó de víctima de maltrato psicológico a gato. Hay que ser más cuidadoso”, sugirió.
Si bien admitió también que el objetivo de haber concedido la entrevista a casi una semana del episodio fue defenderse, remarcó que también tuvo como objetivo no “como una víctima pero tampoco como el diablo”. “Entiendo que hay un ensañamiento porque soy Moyano”, ratificó.
BPO