En medio de los esfuerzos del gobierno por reactivar la economía sin reavivar el dólar ni la inflación, el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció este jueves una nueva flexibilización del otorgamiento de créditos en dólares a las empresas que no son exportadoras, con un límite del 15% del total de los dólares depositados en cada banco.
“Hoy estamos extendiendo a todas las empresas pero en un marco macroprudencial sobre el que el Banco Central va a estar sacando un comunicado”, anticipó el ministro sobre la letra chica de la iniciativa. Entre esas medidas, el funcionario adelantó que los banco podrán prestar hasta el 15% de sus depósitos en dólares.
El funcionario explicó que la medida va a “bajar las tasas, va a generar empleo y va ayudar a reactivar la economía”. “Nos venían pidiendo una mayor flexibilidad en esto“, explicó Caputo.
El Gobierno busca reanimar la actividad económica antes de las elecciones, pero las tasas en pesos siguen presionadas por la necesidad de evitar la dolarización o el desarme de posiciones en pesos. En ese marco, el anuncio de este jueves apuntaría a abrir una válvula de escape para generar un volumen adicional de crédito, pero denominado en dólares.
Históricamente, tras la crisis de 2001, las entidades financieras solo podían prestar los depósitos en dólares a compañías que generaran ingresos genuinos en moneda extranjera (comercio exterior) para evitar descalces cambiarios.
Pero desde 2025 el Gobierno empezó a flexibilizar la normativa y ahora avanzó en un cambio más ambicioso. Para ello, según explicó Caputo, el Poder Ejecutivo modificará el artículo 23 del Decreto 905 vigente desde 2002 y el Banco Central adecuará el marco que regula las financiaciones en moneda extranjera en las entidades financieras.
“La norma amplía los destinos admitidos para la aplicación de depósitos en moneda extranjera con el fin de incrementar el financiamiento disponible para la inversión privada”, dijo el BCRA.
Previamente, en febrero de 2025, el Banco Central permitió a los bancos prestar dólares propios obtenidos por la colocación de deuda privada (Obligaciones Negociables) u otras líneas de financiamiento, a empresas o personas. Y en junio, los habilitó a prestar dólares a empresas que no generen divisas, pero cuenten con la garantía en moneda extranjera de un exportador.
Sin embargo, Caputo consideró que los cambios “no alteran ninguna de las normas que más dolores de cabeza generaron previo a la salida de convertibilidad”. En aquel entonces -señaló- la mayoría de los bancos habían generado tasas “muy altas” y estaban fondeados con un importante descalce de plazos a 3 o 5 años. “Es una flexibilización parcial”, insistió.
El BCRA precisó en un comunicado que las nuevas financiaciones en dólares estarán sujetas a un tratamiento prudencial “más exigente”, ya que el requisito de capital mínimo para los bancos será equivalente al 125% del aplicable a otras financiaciones de características comparables y las entidades deberán evaluar la capacidad de repago de los tomadores bajo escenarios de variación del tipo de cambio de diferente magnitud.
“Por cada dólar prestado los bancos deberán respaldar esa operación con un 25% más de capital propio en comparación con un crédito tradicional“, explicaron en un banco.

Durante la conferencia, Caputo dijo que “hoy es el timing apropiado” para tomar estas medidas. “Las tasas en pesos todavía son altas y hacen que para muchos los negocios le sean mas dificultosos de hacerlos rentables. Y también por otro lado es importante por la ley de inocencia fiscal”, expresó.
Según el ministro, los préstamos en dólares son los que más crecieron en los últimos meses. Desde el inicio de la gestión de Javier Milei -explicó-, los depósitos en dólares pasaron de US$ 14.000 millones a US$ 40.300 millones y los prestamos, de US$ 3.700 millones (un 26% de la totalidad de los depósitos) a US$ 24.700 millones (61% de los depósitos).
A partir de estos cambios, las estimaciones del equipo económico es que los bancos tienen capacidad para prestar US$ 5.800 millones adicionales. En tanto, el viceministro de Economía, José Luis Daza, dijo, sobre las medidas anunciadas, que “están enterados del Fondo y lo apoyan”.
En el sector financiero, las medidas fueron recibidas con entusiasmo. La expectativa es que motoricen una mayor emisión de Obligaciones Negociables en dólares y una mayor toma de cobertura con dólar futuro sobre activos en pesos. Para los analistas, las medidas no están exentas de riesgos.
“¿Qué puede salir mal? El problema es conocido: frente a cualquier salto del tipo de cambio provocado por un evento negativo, muchos de esos deudores caerían masivamente en mora o directamente en default“, dijo el exvicepresidente segundo del Banco Central, Jorge Carrera en su cuenta de X.
Caputo, sobre los morosos
Durante la conferencia, el ministro volvió a desestimar un rescate directo a los deudores morosos. “Nosotros estamos preocupados desde el día uno, o te diría desde el día menos uno. Nos juntábamos con los bancos y les decía ‘bueno, pero si están prestando a una tasa del 8% mensual y los sueldos crecen al 2,5%, va a estar bravo’. Y después lo fuimos siguiendo muy de cerca este tema. Nos vimos venir que era un tema que podía pasar”, remarcó Caputo.
En esa línea, reveló que la semana pasada mantuvo un encuentro con las entidades bancarias, donde tuvieron “buenas noticias”, porque dijeron “que estaban refinanciando a 3% a tasas de entre 20 y 25%, que la mayoría ya estaban pagando”. “Esto no implica que se vaya a reflejar en los números inmediatamente, este traspaso es un proceso que tarda entre 6 y 12 meses”, afirmó.
“Algunos se enojan porque decimos que es un tema entre privados. No hay que confundir empatía con las políticas públicas. Nosotros fuimos empáticos desde el día menos uno, porque nos vimos venir este tema y lo seguimos de recontra cerca. Pero nosotros manejamos la plata de la gente, de los pagadores de impuestos”. Y rechazó la posibilidad de “salvar a algún banco”.
Ante la consulta de Clarín, además, deslizó una crítica a las billeteras virtuales por los costos financieros totales de créditos que ofrecen a los usuarios. “Si están cobrando tasas del 700% y 400%, obviamente que son tasas abusivas. Hoy no hay nada que les impide a ellos hacerlo, esa es la realidad. No creo que puedan mantener un negocio cobrando tasas de ese tipo. Esos son sectores que apuntan al crecimiento y si vos apuntás a ese tipo, yo pensaría que estás en el negocio equivocado”, dijo Caputo.
Y remarcó: “Es un tema entre privados y no creo que sea muy buen negocio para ellos si están haciendo estas cosas”.