Le Blé entró en concurso con una deuda de $1.566 millones: cerró locales y redujo más de dos tercios de su personal

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Le Blé entró en concurso con una deuda de $1.566 millones: cerró locales y redujo más de dos tercios de su personal

Le Blé, una de las cadenas de panaderías y cafeterías que durante los últimos años había avanzado con un fuerte proceso de expansión en la Ciudad de Buenos Aires, solicitó la apertura de su concurso preventivo de acreedores con una deuda declarada de $1.566,8 millones.

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La presentación fue realizada por Be Larch S.A., la sociedad que opera la marca, que informó ante la Justicia un total de 76 acreedores. El deterioro financiero estuvo acompañado por un fuerte achicamiento del negocio: la compañía pasó de alcanzar 39 locales entre propios y franquiciados a mantener actualmente alrededor de 20, mientras que la cantidad de empleados directos se redujo de 49 a 15.

La situación representa un marcado cambio respecto de los planes que tenía la empresa hasta hace poco tiempo. Le Blé no sólo había evaluado desembarcar en Madrid, sino que también proyectaba abrir durante 2026 otras cinco sucursales en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Esas aperturas finalmente no se concretaron.

Ahora, con el concurso, la compañía busca renegociar sus obligaciones, sostener la actividad y evitar una eventual quiebra, mientras intenta preservar los puestos de trabajo que todavía mantiene.

Le Blé cadena de confiterias 17082026

De 39 locales a una sola sucursal operada directamente

El expediente judicial muestra que los problemas de Le Blé se profundizaron durante 2024 y 2025, período en el que la empresa sufrió la pérdida de unidades comerciales y la salida de franquiciados de alta facturación.

A ese escenario se sumó, según la presentación de la propia compañía, una contracción del consumo en gastronomía, panadería y cafetería, además del incremento de los costos operativos, laborales y fiscales y mayores dificultades para conseguir financiamiento.

El problema también estuvo vinculado con la estructura que había desarrollado la firma durante sus años de expansión. Le Blé había organizado su operación para administrar una red creciente de sucursales, pero la reducción posterior de las ventas y de la cantidad de establecimientos dejó esa estructura sobredimensionada para el nuevo volumen del negocio.

Actualmente mantiene cerca de 20 locales activos, principalmente mediante franquicias. Be Larch, en tanto, opera directamente sólo una sucursal, ubicada en Tres de Febrero 1059, en la Ciudad de Buenos Aires, donde también se encuentra la sede administrativa de la compañía.

La facturación cayó y pasó de ganancias a pérdidas

Los números del balance de la compañía permiten dimensionar el deterioro del negocio.

En 2024, Be Larch había registrado una facturación de $3.079,1 millones, mientras que durante 2025 ese monto descendió hasta $2.577,8 millones. Es decir, los ingresos nominales disminuyeron alrededor de 16% de un año al otro.

El resultado final también cambió de signo: la empresa pasó de registrar una ganancia de $177,6 millones en 2024 a una pérdida de $214,3 millones durante 2025.

Al cierre del año pasado, además, contaba con activos por $1.591,4 millones y pasivos por $1.214,4 millones. Su pasivo corriente ascendía a $1.090,2 millones y el capital de trabajo era negativo en $687,4 millones. El auditor ya había advertido entonces sobre la existencia de dudas respecto de la capacidad de la sociedad para continuar funcionando como una empresa en marcha.

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Durante 2026, Le Blé avanzó con distintas medidas para intentar equilibrar sus cuentas: cerró locales propios deficitarios, redujo costos, renegoció condiciones con proveedores, reprogramó vencimientos y modificó su estructura administrativa. Sin embargo, las acciones no fueron suficientes para revertir los problemas de liquidez.

El ajuste también alcanzó al empleo. En noviembre de 2025 la compañía contaba con aproximadamente 49 trabajadores directos, mientras que al momento de presentarse en concurso la dotación había descendido a 15 empleados, lo que representa una reducción superior a los dos tercios.

Cheques rechazados y dos pedidos de quiebra

La empresa ubicó formalmente el comienzo de la cesación de pagos el 10 de abril de 2026, cuando no pudo afrontar la cámara compensadora bancaria y comenzaron a rechazarse los cheques que había emitido.

De acuerdo con registros del Banco Central citados, Be Larch acumuló 175 cheques rechazados por falta de fondos por aproximadamente $205 millones, concentrados principalmente entre abril y junio.

La crisis derivó, además, en dos pedidos de quiebra. Uno fue promovido por Posta Express S.R.L. a raíz del rechazo de un cheque electrónico, mientras que otro fue presentado por Molino Chacabuco, proveedor de harina e insumos para panificación, por una obligación que con intereses e IVA se acercaba a los $11,8 millones.

En mayo también se había dispuesto un embargo general sobre fondos y valores de la compañía por $16 millones, más $2,4 millones en concepto de intereses y costas. Paralelamente, se cerraron las cuentas corrientes que utilizaba en Banco Galicia, Banco Macro, Banco Nación y Banco Ciudad, cuya reapertura fue solicitada judicialmente para poder continuar pagando salarios, impuestos y proveedores.

A quiénes les debe Le Blé

Los $1.566,8 millones de deuda declarados en el concurso se distribuyen entre bancos, proveedores, organismos públicos y trabajadores.

Entre los principales acreedores aparecen Banco Galicia, con unos $196 millones; Lodiser, con $182,8 millones; ARCA, con $163,1 millones; Banco Ciudad, con $134,2 millones; Banco Nación, con $125 millones; Café Expreso, con $119,6 millones; y Banco Macro, con $75 millones.

El expediente también incluye créditos laborales vinculados con juicios por despido, con montos de $112,5 millones, $76,1 millones, $66,6 millones y $57,9 millones, además de otros reclamos de menor cuantía. La empresa planteó justamente la preservación de los puestos de trabajo restantes como uno de los fundamentos para solicitar el concurso preventivo.

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De una boulangerie de Colegiales a una cadena de 39 locales

Le Blé nació en 2008, fundada por Pablo “Paul” Petrelli y Donatienne Fievet, un matrimonio argentino-belga que buscó trasladar a Buenos Aires el concepto de las tradicionales boulangeries francesas.

Su primer local abrió en septiembre de ese año en la esquina de Álvarez Thomas y Céspedes, en Colegiales, con una inversión inicial cercana a los US$150.000.

La empresa inició posteriormente una etapa de fuerte expansión. Para 2018 ya contaba con 22 sucursales, desarrolló un centro de producción propio y convirtió al sistema de franquicias en uno de los principales motores de crecimiento.

En su momento de mayor despliegue llegó a informar 39 locales entre propios y franquiciados e incluso analizó abrir en Madrid. El escenario, sin embargo, se revirtió: con menos sucursales, una fuerte reducción del personal y una deuda superior a $1.500 millones, la compañía quedó ahora a la espera de que el proceso concursal le permita reorganizar sus obligaciones y continuar operando.

FN

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