El ex ministro de Economía Hernán Lacunza ratificó su intención de candidatearse a presidente de la Nación por el PRO y afirmó contar con el aval del fundador del partido, Mauricio Macri, para avanzar en la construcción de su postulación de cara a las elecciones de 2027.
“Hablé con el presidente Macri y me alentó a que lo hiciera. También lo consensué con algunos colegas dentro del partido”, señaló Lacunza en una entrevista con Radio Mitre, en la que además delineó los principales ejes de su eventual candidatura y sus diferencias con el rumbo económico del gobierno de Javier Milei.
Consultado sobre si su candidatura podría terminar siendo “funcional” al kirchnerismo, el economista rechazó ese planteo.
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“El argumento de no proponer algo mejor por miedo a que gane algo peor es débil: entonces lo que hay no es tan bueno”, respondió, en una definición que apunta contra la lógica de la “polarización” que domina buena parte del debate político argentino.
Lacunza fue más allá y planteó una defensa explícita de la competencia electoral. “La competencia nos mejora, la polarización nos condena al menos malo. Cuantas más voces escuche el votante, mejor”, sostuvo, en una frase que funciona como crítica velada tanto al kirchnerismo como al mileísmo, los dos polos que hasta ahora concentraron la discusión pública.
En otro tramo de la entrevista, el ex funcionario cuestionó con dureza la gestión económica de Javier Milei, en particular por la ausencia casi total de obra pública, una decisión que el Presidente sostiene desde el inicio de su mandato como parte de su estrategia de ajuste fiscal. Para Lacunza, se trata de una simplificación excesiva: “No todo es hacer ajuste fiscal en sí mismo. Es algo necesario, pero también hay que hacer obra pública”, analizó.
El referente económico del PRO fue categórico al advertir sobre los límites de ese modelo en el mediano plazo. “Un país sin obra pública puede durar tres años, pero no seis, porque vamos a empezar a caernos en los baches”, sintetizó, en una metáfora que buscó ilustrar el desgaste que, a su juicio, generará la falta de inversión en infraestructura si el esquema actual se sostiene en el tiempo.
Según su análisis, el modelo económico vigente “genera poco empleo y está enfocado en la cordillera y la pampa húmeda”, mientras deja relegadas a otras regiones del país. “Hay otros sectores como Rosario, Córdoba, Tucumán, que viven del comercio, de la industria y de la construcción, que quedan afuera”, explicó al trazar un mapa productivo alternativo al que, según su lectura, privilegia el actual esquema de gobierno.
En ese sentido, comparó el peso relativo de los distintos motores de la economía argentina: “Está apagado ese motor que genera 8 millones de empleos directos versus los 250.000 del motor que está prendido”, concluyó, en referencia a la brecha entre los sectores vinculados al agro y la energía y los ligados al mercado interno, la industria y la construcción, que atraviesan un momento de mayor dificultad.
Lacunza fue ministro de Economía de la provincia de Buenos Aires durante la gestión de María Eugenia Vidal. En agosto de 2019, tras la derrota de Macri en las PASO por su reelección, el entonces presidente lo designó ministro de Hacienda de la Nación. En esos meses, reestableció el cepo cambiario que el propio Macri había eliminado al asumir en 2015. Actualmente, además de su actividad política, Lacunza se desempeña como vicepresidente primero de Racing Club de Avellaneda, un rol que combina con su creciente exposición pública como precandidato presidencial dentro de un PRO que atraviesa su propia interna de cara a 2027.
Agencias