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Datos oficiales de la ATM actualizados a junio, muestran una sostenida caída en la recaudación provincial, motorizada principalmente por ingresos brutos, indicio claro de una reducción del consumo. La comparación interanual de junio revela una retracción de 24% en términos reales y la intermensual (respecto a mayo) indica una baja de 1,3%, mientras que el acumulado enero-junio muestra una caída interanual de 21%.
La Agencia Tributario de Misiones (ATM) publicó datos correspondientes a la recaudación de junio pasado. El informe revela una tendencia consistente con los números nacionales que muestran una caída del consumo masivo y una retracción de la actividad en casi todas las actividades, salvo las que se benefician con el boom de Vaca Muerta o que capitalizan los generosos márgenes de ganancia que reporta la intermediación financiera.

Según los datos oficiales de la recaudación tributaria provincial, el ingreso total correspondiente al mes de junio de 2026 alcanzó los $88.136,5 millones, lo que representa un leve avance nominal frente a los $86.813,4 millones registrados en el mismo mes del año 2025. Esto equivale a una variación nominal positiva del 1,52%.
Considerando que la inflación interanual para el período se situó en un 33,5%, el cálculo de la variación porcentual real arroja una caída del 24,0% interanual. En otras palabras, la provincia cuenta hoy con casi un cuarto menos de recursos reales provenientes de la recaudación propia en comparación con junio del año anterior.
El comportamiento de los principales tributos
Al desglosar la matriz tributaria misionera, queda en evidencia la fuerte dependencia del Impuesto sobre los Ingresos Brutos, que en junio de 2026 representó casi el 92% del total recaudado, sumando $81.085,1 millones. Este tributo, termómetro directo de la actividad comercial e industrial, exhibió un crecimiento nominal de apenas el 2,0% (frente a los $79.488,8 millones de 2025). Al ajustar por la inflación del 33,5%, Ingresos Brutos experimentó una contracción real del -23,6%, evidenciando un enfriamiento profundo en el volumen físico de ventas en la economía real.
Uno de los datos más llamativos del mes es el desplome en la recaudación del Impuesto Inmobiliario. Mientras que en junio de 2025 aportó $1.630,5 millones, en el mismo mes de 2026 se redujo drásticamente a $633,0 millones. Esto significa una caída nominal del -61,2% y un colapso real del -70,9%, un fenómeno que podría explicarse por cambios en el calendario de vencimientos, morosidad acumulada, o una actualización de valuaciones que quedó fuertemente rezagada respecto a la dinámica de precios.
Por su parte, el Impuesto a los Sellos, vinculado a la formalización de contratos y operaciones económicas, tuvo un comportamiento nominal algo más vigoroso. Pasó de $4.794,0 millones en 2025 a $5.633,8 millones en 2026, un alza del +17,5%. No obstante, tampoco logró ganarle a la carrera de los precios, anotando una baja real del -12,0%.
El acumulado semestral
Si ampliamos el análisis al acumulado del primer semestre (enero a junio), la dinámica no difiere de la foto mensual. La provincia recaudó un total de $532.794,1 millones en los primeros seis meses de 2026, frente a los $507.801,5 millones de idéntico período en 2025.
Este incremento nominal del +4,92% en las arcas acumuladas choca directamente contra la misma barrera inflacionaria. Asumiendo el nivel general de precios del 33,5%, la variación real acumulada en la primera mitad del año se consolida en terreno negativo, con una contracción del 21,4%. Es decir, a lo largo de seis meses, el fisco provincial ha visto mermada su capacidad adquisitiva en más de una quinta parte.