En el extremo sur de la provincia de Buenos Aires existe un rincón poco explorado, ideal para quienes buscan combinar pesca deportiva, naturaleza y tranquilidad. Con 20 km de playas prácticamente vírgenes, un entorno agreste y escasa presencia humana, La Chiquita se presenta como uno de esos destinos que todavía conservan el encanto de los lugares alejados del turismo masivo.
Ubicada en el partido de Villarino, sobre la costa atlántica bonaerense, esta pequeña villa balnearia ofrece una experiencia diferente. Allí no hay señal telefónica y la energía solar es el principal recurso de las pocas viviendas que se encuentran en el lugar. Sin embargo, esa desconexión es justamente uno de sus mayores atractivos. Pero La Chiquita no es solamente un refugio para descansar. También es un pesquero marítimo que atraviesa un excelente momento, con múltiples especies disponibles tanto desde la costa como embarcados.
Una pesca que ofrece de todo La noticia del buen pique llegó a través de Luis Eckerman, uno de los habituales referentes de Weekend Web en La Chiquita. A mediados de agosto, el guía ya nos había anticipado la aparición de los pejerreyes panzones. Ahora, apenas comienza noviembre, vuelve a confirmar un panorama muy alentador. “De todo un poco”, resume Eckerman al describir las condiciones actuales, destacando que la actividad está firme en ambas modalidades.
Desde la costa todavía se obtiene muy buen pejerrey. Si bien el panzón comienza a mermar con el avance de la temporada, aparece con fuerza el escardón de buen tamaño, una especie que convoca a numerosos aficionados. Además, la variada aporta muchas alternativas. Entre las capturas se destacan burriquetas, pescadillas, gatuzos y cazones, estos últimos convertidos en una de las especies protagonistas del momento. A su vez, también se mantienen las posibilidades de capturar lenguados, especialmente en sectores cercanos a la desembocadura del río Colorado.
En cuanto a la pesca embarcada, el panorama también es muy bueno. Hay abundancia de gatuzos grandes y pescadillas, además de palometas, mientras que comienzan a ingresar las primeras corvinas. Los cazones también están presentes y completan una oferta que permite disfrutar de una jornada con distintas alternativas.
Dónde buscar los lenguados y hasta cuándo rinde la costa Uno de los atractivos particulares de este pesquero es la posibilidad de buscar lenguados en distintos sectores. Según explica Eckerman, embarcados se los encuentra a unos 10 km, en la zona de la desembocadura del río Colorado. También existen otros dos sectores rendidores para pescarlos desde playa, a los que los lugareños acceden utilizando vehículos 4×4.
Por otra parte, hay un detalle importante para quienes planean visitar el lugar: la pesca desde la costa suele ser especialmente buena antes de la llegada de los calores más intensos. Esto se debe a que las playas tienen muy poca profundidad y, cuando aumenta la temperatura, el agua se calienta rápidamente. Como consecuencia, los peces tienden a desplazarse hacia sectores más profundos. La extensión de playas completamente arenosas y la abundancia de almejas en la franja costera son otros factores que favorecen la actividad, ya que ofrecen alimento y atraen a distintas especies.
Cómo llegar a La Chiquita Para llegar desde Bahía Blanca hay que tomar la Ruta Nacional 3, pasar la localidad de Mayor Buratovich y, aproximadamente dos kilómetros después, tomar el camino de acceso hacia el balneario. Desde ese punto restan unos 65 km por un camino de tierra consolidado que conduce directamente hasta La Chiquita.
La Chiquita también ofrece alternativas para quienes buscan disfrutar del aire libre más allá de la caña. Sus condiciones naturales permiten practicar deportes náuticos como windsurf, vela y kayak, mientras que los extensos médanos representan un atractivo para las actividades recreativas en vehículos 4×4, siempre respetando los sectores habilitados y el ambiente natural. En materia de alojamiento, la villa cuenta con cabañas y departamentos equipados para recibir visitantes. También existen servicios pensados especialmente para los pescadores, como freezers para conservar las capturas. La infraestructura funciona principalmente con energía solar, en sintonía con el estilo de vida autosuficiente que caracteriza al lugar. Además, sus playas de suave declive son un atractivo para disfrutar en familia, aunque siempre es importante respetar las condiciones del mar.
Pesca variada, playas interminables, lenguados en la desembocadura del Colorado y la posibilidad de desconectarse por completo. La Chiquita reúne todos los ingredientes para convertirse en una escapada diferente en el sur bonaerense. Y, con el pique que está ofreciendo en noviembre, sin dudas, es uno de esos destinos que vale la pena tener en cuenta.
Servicios:
Luis Eckermann (Tel.: 2915 74-2672). Guía de pesca costera como embarcada. ¿Te apasiona la vida al aire libre, la aventura y la naturaleza?
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