A la vera del río San Javier y a unos 80 kilómetros de la capital santafesina por la RP 1, Cayastá se presenta como un tranquilo pueblo de pescadores, con calles de arena y costumbres que perduran a través del tiempo. Su impactante belleza natural, acompañada por una destacada diversidad de flora y fauna, convierte al lugar en un escenario ideal tanto para el descanso como para la pesca deportiva. Además, la localidad combina historia, naturaleza y actividad pesquera en un entorno de paisajes exuberantes.
En este contexto, el dorado vuelve a ser uno de los grandes protagonistas de la pesca en Cayastá. Si bien todavía no aparecen en grandes cantidades, los ejemplares que están tomando los artificiales y las carnadas se destacan por su tamaño.
Una creciente que genera expectativas “Siempre es bueno que venga una creciente. Hace 8 años que no hay una grande para que se reproduzca bien el pescado”, explicó Milton Medina, referente local y guía de pesca, quien destacó los resultados obtenidos durante el último fin de semana. Según contó, las salidas recientes dejaron muy buenas sensaciones, especialmente por la presencia de piezas de buen porte. “En este momento se está pescando en el Paraná muy lindos dorados, no muchos, pero de lindo porte. Hasta de 9 kilos salió esta semana”, señaló el guía. Además, señala que el comportamiento del río comenzó a cambiar. Hace tres días empezó a levantar, después de haber atravesado otro período de bajante.
La carnada entra por la costa El movimiento del agua también está modificando la disponibilidad de alimento. De acuerdo con Medina, está entrando mucha carnada por la costa, un factor fundamental para entender la presencia de los grandes predadores. La explicación es sencilla: detrás de las boguitas y los sabalitos aparecen los dorados, atentos a cualquier oportunidad para atacar. “Atrás de la boguita y el sabalito va el dorado a cazar”, resumió el guía.
La variada, que venía entregando buenos resultados, sintió el cambio del nivel del río. Sin embargo, también comenzaron a aparecer algunos cachorritos, mientras el agua continúa con sus movimientos. El río llegó a levantar aproximadamente un metro, luego volvió a bajar y ahora está nuevamente creciendo. Por lo tanto, las próximas jornadas pueden resultar determinantes para observar cómo se acomodan las especies y dónde se concentra la carnada.
Una geografía marcada por el Paraná Cayastá ofrece una geografía singular. Sus costas barrancosas, altas y abruptas alcanzan hasta 15 metros de altura y generan un paisaje característico del litoral santafesino. Al encontrarse en la curva exterior del cauce del Paraná, las playas son generalmente cortas y presentan una bajada pronunciada. Durante las épocas de creciente, el agua cubre parte de esos declives y habilita nuevos sectores para disfrutar del río. En cambio, durante la bajante el canal se aproxima considerablemente a la costa, por lo que la navegación y las actividades recreativas requieren especial precaución.
A esa geografía se suman las calles de arena, el ritmo pausado del pueblo y la presencia permanente de pescadores artesanales. Así, la biodiversidad y las tradiciones litoraleñas convierten a Cayastá en un destino atractivo para quienes buscan naturaleza y pesca. Dorados de buen tamaño, ingreso de carnada y hasta la tradicional fritanga en la isla son un escenario que invita a pensar en este pesquero.
Servicios: Milton Medina – Guía de pesca. Tel.: (03405) 408039. Facebook. ¿Te apasiona la vida al aire libre, la aventura y la naturaleza?
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