En junio subió el dólar y bajaría la inflación ¿se rompe un maleficio o aún resta camino?

Clarin.com - Home
8 Min Read
En junio subió el dólar y bajaría la inflación ¿se rompe un maleficio o aún resta camino?

La semana pasada el Banco Itaú organizó en San Pablo un seminario llamado Argentina Day. Desde Buenos Aires viajaron, por un lado, José Luis Daza (viceministro de Economía), Santiago Bausili (presidente del Banco Central) y Daniel González (secretario de Coordinación de Energía y Minería). Por el otro, y presentados como “exponentes sobre oportunidades de inversión en Vaca Muerta y el Agro” fueron los empresarios Marcelo Mindlin (presidente Pampa Energía), Pablo Vera Pinto (CFO Vista) y Mariano Bosch (número dos de Adecoagro).

Las preguntas de los inversores (clientes y fondos de distintas partes del mundo), sobre todo al equipo económico, buscaban saber cómo seguirá la hoja de ruta de la economía más allá de las idas y vueltas de la política como fue el caso Adorni. Las respuestas de las autoridades hicieron hincapié en la consolidación del equilibrio fiscal y el aumento del peso del sector exportador-importador (transable) en la economía. Para el equipo económico, la Argentina sigue siendo un país cerrado con un grado de apertura equivalente al 30% de su producto bruto (suma de exportaciones e importaciones sobre PBI).

Consultados sobre la exposición habitual y clásica del país a los vaivenes de los flujos globales de capitales, las autoridades respondieron que para este año habría un leve superávit externo con lo cual no operaría la clásica restricción que gatilló media docena de crisis de balanza de pagos.

¿Se rompe así aquel maleficio?

Desde lo monetario, Bausili mencionó además en Brasil que los objetivos seguirán siendo dos: bajar la inflación y reconstruir la demanda del peso.

Para lo primero los vaticinios son buenos. En dos semanas se conocerá la inflación de junio. Hay despachos oficiales donde la señalan en 1,9%, por debajo del relevamiento de expectativas del mercado del Banco Central y del dato de mayo (2,1%). Hay varias consultoras privadas que también relevaron la misma cifra: Equilibra, Eco Go y FM & Asociados. Marull ya la pegó en mayo. Equilibra y Eco Go no pueden ser tildadas de oficialistas.

El equipo económico hizo también énfasis delante de los inversores en Brasil, en no estar pendientes de ninguna medida en particular para entender qué es lo que viene en la Argentina y en todo caso prestar atención a una secuencia. A modo de ejemplo, una mayor liberalización cambiaria o un aumento del crédito serán consecuencia de una mayor estabilidad macroeconómica o una inflación más baja, que de un anuncio concreto sobre el cepo que preceda a todo esto. Algo que le da sentido a las palabras de Bausili en mayo cuando dijo el cepo “podría quedarse así”.

El Gobierno no quiere sorpresas de cara a 2027 y elige ese camino. Va paso a paso.

Motivos no le faltan. La compra de dólares de los argentinos para atesoramiento no cede: a mayo llevan US$ 16.119 millones.

No hay más margen para subestimar la dolarización del capital de trabajo como le gusta llamarlo a Javier Milei. En su debut como vocero, el economista Adrián Ravier dijo que “se están tomando las medidas económicas para fortalecer a la Argentina” en ese frente de cara a 2027. Admitió que “cada año electoral es difícil”. El mismo Milei dijo en una entrevista a Neura que “nos estamos preparando para el año que viene y tomando las medidas precautorias”. Mencionó que se trabaja en acondicionar tres herramientas en ese sentido: recomponer reservas, tener más capacidad de intervención en el mercado de dólar futuro y las líneas de swaps.

Pese a que el dólar subió en junio y Bausili siguió de compras, las reservas bajaron en el mes. La caída obedeció básicamente al desplome del oro en un contexto global donde desde las cripto a las commodities pierden valor frente al dólar como refugio de reserva a nivel mundial y frente a la perspectiva de un aumento de las tasas en EE.UU.

La suba del tipo de cambio oficial en junio (4,9%) se lee en el mercado como más oxígeno para el Gobierno de cara las elecciones y el contexto internacional más volátil. Pero más se festeja aún si la inflación del mes termina dando abajo de 2% porque quiere decir que la competitividad cambiaria mejorará también.

¿Realismo mágico: sube el dólar y baja la inflación en la Argentina? ¿se rompe acaso el otro maleficio, el traslado a la góndola del aumento del tipo de cambio? Por ahora las mediciones de inflación de los privados no registran un alza o una remarcación por los 70 centavos que subió el dólar oficial en junio.

“Pero el traslado nunca es automático”, dice Lorenzo Sigault Gravina. “El año pasado demoró en acelerarse la inflación pese a que el dólar trepó al techo de la banda”.

La esperanza de muchos economistas que apoyan al Gobierno pero que son críticos por el atraso del dólar (en el año subió 1,4% y la inflación supera el 15%) es que un dólar más alto empujará la actividad. No es que el tipo de cambio a $ 1.400 estranguló las exportaciones sino que no alentó a muchos argentinos a desarmar sus tenencias de dólares pese a los esfuerzos del Gobierno: dólar bajo mata inocencia fiscal.

El Gobierno se jacta de que esto no es así porque el consumo privado en el primer trimestre subió 2,7% y es un pico. “Tiene razón”, dice el economista Emmanuel Alvarez Agis. “Pero también es cierto que cuando se descuentan los gastos del consumo privado en el exterior, el aumento es solo 1%. Tenemos el mismo consumo que en 2017 pero vendemos 30% menos de autos, consumimos 17% menos con crédito y los supermercados venden 15% menos”. Un crecimiento basado en la generación de empleo de baja productividad como mostró un trabajo de Equilibra es garantía de que los salarios, al menos por un bueno tiempo, serán bajos. Fundación Capital prevé una mejora “acotada” del salario real en el segundo semestre terminando 2% abajo de diciembre del año pasado.

Share This Article
Leave a Comment

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *