Posadas fue escenario este miércoles del Ciclo de Conferencias 2026: “El impacto del fenómeno de El Niño en la Región de las Misiones”, un encuentro que reunió a referentes internacionales, investigadores, autoridades provinciales, representantes del sector productivo y especialistas en meteorología, cambio climático y gestión del riesgo para analizar los desafíos que enfrentará la Región de las Misiones, compuesta por el Nordeste argentino, el sur de Brasil y buena parte de Paraguay, ante uno de los fenómenos climáticos más relevantes del planeta.
La jornada, organizada por Misiones Online junto a Valor Ambiental y Argentina Forestal, se desarrolló en el Hotel Julio César en Posadas y convocó a representantes de organismos públicos, universidades, cámaras empresarias, fuerzas de protección civil y profesionales provenientes de Misiones, Corrientes, Buenos Aires, Paraguay y Brasil.
Durante la apertura, el director de Misiones Online, Marcelo Almada, destacó la necesidad de acercar el conocimiento científico a quienes deben tomar decisiones en materia de producción, infraestructura y políticas públicas. “La información científica debe salir de los laboratorios y convertirse en una herramienta real para la toma de decisiones”, afirmó al inaugurar oficialmente el ciclo.

La actividad contó además con la participación del ministro coordinador general de Gabinete de Misiones, Carlos «Kako» Sartori, quien expuso sobre las acciones que lleva adelante la provincia para fortalecer la preparación frente al fenómeno de El Niño, y con un saludo institucional del gobernador de Río Grande do Sul, Eduardo Leite, quien remarcó que los eventos extremos representan un desafío común para toda la región fronteriza.
Proyecciones para Sudamérica de El Niño y sus interacciones
Uno de los momentos centrales de la jornada fue la conferencia inaugural del director regional para las Américas de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), Julián Báez Benítez, distinguido previamente como Invitado de Honor del encuentro.

El especialista presentó las proyecciones internacionales para Sudamérica y sostuvo que el fortalecimiento de los sistemas de alerta temprana será determinante para reducir el impacto de los eventos climáticos extremos.
Báez advirtió que El Niño no debe ser entendido únicamente como un fenómeno meteorológico, sino también como un factor de enorme incidencia económica. Recordó que históricamente estos eventos generaron pérdidas multimillonarias a nivel mundial y sostuvo que, en un contexto de cambio climático, el costo de no anticiparse puede alcanzar cifras sin precedentes. Para la región, explicó, cada exceso o déficit de precipitaciones repercute directamente sobre la infraestructura, la producción y los recursos públicos.
Posteriormente, la investigadora principal del CONICET y miembro del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), Carolina Vera, participó mediante videoconferencia desde Chubut. Durante su exposición explicó que el comportamiento actual de El Niño ya no puede analizarse de manera aislada, debido a la creciente influencia del cambio climático y a la interacción con otros patrones atmosféricos.

La científica sostuvo que los modelos de predicción permiten anticipar escenarios con varios meses de anticipación, aunque remarcó la necesidad de mantener un monitoreo permanente debido a la complejidad que presenta actualmente el sistema climático.
Pronósticos específicos para la región
El segundo bloque estuvo orientado a los pronósticos específicos para la región. La doctora Eugenia Garbarini, investigadora del Servicio Meteorológico Nacional, ratificó que las proyecciones oficiales indican una alta probabilidad de precipitaciones superiores a los valores normales para el Nordeste argentino durante la primavera y el verano, e insistió en la importancia de que la planificación pública y privada se base exclusivamente en información proveniente de organismos meteorológicos oficiales.

Garbarini y Báez coincidieron en la necesidad de contrarrestar con información de base científica la desinformación proveniente de campañas negacionistas del cambio climático que suelen propagarse a través de las redes sociales.
En ese mismo bloque, el investigador paraguayo Alejandro Max Pastén Castillo repasó la experiencia de su país frente a anteriores eventos de El Niño y presentó los escenarios previstos para el período 2026-2027.
Por su parte, el investigador del INTA Corrientes, Ditmar Kurtz, explicó las estrategias disponibles para minimizar pérdidas en la producción agropecuaria y forestal mediante el uso de herramientas de monitoreo, evaluación de recursos naturales y sistemas de alerta temprana.
Tecnología para la gestión del riesgo
La tecnología aplicada a la gestión del riesgo ocupó el eje del tercer bloque. Jerónimo Valle presentó los avances en inteligencia artificial para la detección temprana de incendios mediante imágenes satelitales, mientras que el investigador del CONICET Pablo Llamedo abordó las capacidades de formación y gestión necesarias para enfrentar eventos extremos. En tanto, el investigador del INTA Montecarlo, Eduardo Hildt, quien expuso sobre el potencial de radares, drones y sensores remotos para monitorear inundaciones y ecosistemas forestales con alta precisión.

En la última etapa del encuentro, el magíster Matías Cortés presentó una propuesta para crear un Observatorio Meteorológico de Misiones compuesto por una red de 17 estaciones de monitoreo ambiental distribuidas estratégicamente en toda la provincia, con el objetivo de generar información meteorológica de alta resolución para la planificación productiva y la gestión del riesgo.
El cierre académico estuvo a cargo de la doctora Noelia Calamari, del INTA Paraná, quien compartió los resultados de investigaciones internacionales sobre biodiversidad, servicios ecosistémicos y escenarios futuros de cambio climático para la ecorregión compartida entre Argentina, Paraguay, Brasil y Bolivia, proyectando posibles transformaciones hacia los años 2030, 2040 y 2050.
Transformar el conocimiento en decisiones concretas
Al finalizar la jornada, los organizadores del evento sintetizaron las principales conclusiones surgidas durante más de cinco horas de exposiciones y sostuvieron que la ciencia ya brindó las herramientas necesarias para anticipar los riesgos que plantea El Niño, por lo que ahora corresponde transformar ese conocimiento en decisiones concretas.
Entre los principales consensos alcanzados durante el encuentro sobresalieron la necesidad de fortalecer los sistemas oficiales de alerta temprana, combatir la desinformación climática, incorporar la información científica en la planificación del Estado y del sector productivo, ampliar el monitoreo meteorológico mediante nuevas tecnologías y consolidar políticas públicas que permitan reducir la vulnerabilidad de las comunidades frente a eventos extremos.
«Prepararnos no es un gasto, sino la inversión más inteligente que podemos hacer», fue uno de los conceptos que sintetizó el espíritu del encuentro, que concluyó con el compromiso de sus organizadores de continuar impulsando espacios de articulación entre la comunidad científica, los gobiernos y el sector privado para mejorar la capacidad de adaptación de la Región de las Misiones frente a los desafíos del cambio climático y la creciente variabilidad atmosférica.