Septiembre y octubre representan el comienzo de una etapa muy esperada por los pescadores de costa. Con la llegada de la primavera, las playas, muelles, escolleras y espigones de la costa bonaerense comienzan a recuperar protagonismo, mientras distintas especies se acercan a los pesqueros. Sin embargo, esta temporada de 2026 está teniendo un condicionante que no pasa inadvertido: el clima. Lluvias, vientos y jornadas con un mar complicado se repiten con frecuencia. Además, cuando las olas ganan altura y aparece una importante leva, las condiciones para pescar empeoran considerablemente y los rendimientos suelen caer. Por eso, aprovechar las denominadas “ventanas” de buen clima resulta fundamental. Cuando el viento afloja, el mar ordena y las condiciones permiten intentar con la práctica de la actividad, los peces siguen estando allí. Y el último fin de semana fue una muestra de ello.
Miramar volvió a mostrar todo su potencial En Miramar, las noticias fueron alentadoras. Nuestro colega Marcelo Arias destacó especialmente los pesqueros ubicados al sur de la localidad, donde la zona del primer arroyo entregó muy buenos peces elefante, una de las especies que comienza a ganar protagonismo en esta época del año. Además, en el sector del vivero la pesca fue variada, con brótolas, panzones y sargos entre las capturas.
Hacia la zona céntrica, en tanto, el pejerrey panzón se mostró muy activo y también aparecieron algunos peces palo. Por otra parte, en la escollera 11 se registraron excelentes jornadas detrás de las burriquetas. Así, General Alvarado vuelve a confirmar nuestra presunciones. Cuando el clima acompaña, la zona puede convertirse en uno de los pesqueros más rendidores de la costa bonaerense.
Necochea y Villa Gesell En Necochea, las escolleras se mostraron con muchos pescadores durante el fin de semana. Sin dudas, había ganas de aprovechar la oportunidad y volver a encontrarse con el mar después de varias jornadas complicadas. En Quequén, las burriquetas fueron una de las principales atracciones. Sin embargo, quienes optaron por equipos más livianos también tuvieron su recompensa, con una pesca entretenida de corvinotas.
Por Villa Gesell, la brótola también fue protagonista en su Fiesta Nacional. La especie apareció con buenos tamaños y permitió completar una clasificación con ejemplares superiores al kilo, en el marco de la tradicional actividad que tiene a este pez como estrella. No obstante, la novedad estuvo en otro sector de la costa: el Faro Querandí. Allí, a las brótolas, peces palo y bagres se sumaron los cazones, que mostraron una marcada presencia durante todo el fin de semana.
Variada firme hacia el sur Más al sur, las noticias también fueron positivas. El referente de la zona, Omar Calafate, informó promediando la semana anterior, sobre la aparición de los primeros cazones punta fina por San Cayetano y Orense. Se trata de una señal esperada por muchos pescadores, especialmente en esta etapa de transición hacia una temporada en la que las especies de mayor porte comienzan a tener mayor presencia en distintos sectores del litoral. Además, Reta entregó buenos chuchos y peces gallo, dos especies que siempre generan expectativas, más esta última en la previa a lo que será, el 11 de octubre, el torneo a la pieza mayor que organiza en el mencionado balneario el club de pesca Marea Roja, con más de $ 50.000.000 en premios. Claromecó y Marisol tampoco se quedaron atrás y ofrecieron buenas alternativas para los que gustan de la pesca variada.
En el extremo sur de la costa bonaerense, San Blas también tuvo su momento. Los pescadores que aprovecharon las jornadas de mayor calma y salieron junto a los guías Fernando Riera y Diego Fernández consiguieron excelente pesca variada y abundantes pescadillas.
La clave: aprovechar la ventana La pesca de costa atraviesa justamente uno de esos períodos en los que el cambio de estación genera expectativas, pero también obliga a estar atentos al pronóstico. En septiembre y octubre las especies comienzan a variar, aparecen nuevos protagonistas y muchos pesqueros recuperan actividad. Sin embargo, no todas las jornadas son iguales. La planificación se vuelve fundamental. Elegir el momento adecuado, analizar el viento, observar el estado del mar y aprovechar las horas en las que las condiciones son favorables puede marcar una diferencia enorme.
La temporada recién comienza. El clima seguirá siendo un factor decisivo, pero para el pescador de costa hay una buena noticia: cuando el mar da una tregua, el pique aparece.
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