La empresa de energía IMPSA se encuentra en la fase final para cerrar las negociaciones con Venezuela, y entre el lunes y el martes próximo arribará a un acuerdo mediante el cual se renegociará un contrato clave con la eléctrica venezolana Corpoelec, más de 10 años después de que se había cerrado, pero que nunca llegó a tener un destino feliz.
Según afirmaron a Clarín fuentes cercanas a las negociaciones, en las últimas horas se pulieron varios puntos tanto financieros como operativos, por lo que hoy solo quedan por definir pequeños detalles, lo que permitirá que en el arranque de la semana que viene se ponga fin a este capítulo.
Las negociaciones de IMPSA se llevan adelante directamente con Corpolec y el Ministerio de Energía de Venezuela, aunque Estados Unidos monitorea las gestiones ya que la empresa mendocina, al ser de capitales estadounidenses, debe atravesar los procesos de cualquier compañía de los Estados Unidos.
El acuerdo permitirá desarrollar y rehabilitar dos proyectos hidroeléctricos estratégicos en Venezuela, sumando hasta 672 megavatios de capacidad de generación en los próximos meses, según adelantó el presidente de la firma, Jorge Salcedo.
Este avance surge tras reactivar un pacto firmado hace más de una década por IMPSA -originalmente una empresa estatal argentina, ahora bajo el control del fondo estadounidense Industrial Acquisitions Fund luego de que se trasformara en la primera privatización durante la presidencia de Javier Milei-.
Este acuerdo había quedado paralizado por problemas de pago por parte de las autoridades venezolanas, a lo que se le sumaron las sanciones impuestas por Washington, lo que dejó un importante volumen de equipamiento varado en los depósitos de la compañía en Mendoza.

El desbloqueo definitivo de la situación fue posible gracias a una autorización de la Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos (OFAC), el organismo dependiente del Departamento del Tesoro que gestiona y aplica sanciones financieras y comerciales basadas en la política exterior estadounidense.
Al otorgar esta licencia especial, la OFAC permite que las compañías involucradas operen legalmente y realicen transacciones financieras con entidades venezolanas sancionadas sin violar las restricciones de la Casa Blanca.
Con el marco regulatorio resuelto y la negociación a punto de cerrarse, el plan de reactivación se ejecutará de manera estructurada. La primera etapa del programa contempla la rehabilitación de las unidades U5 y U6 de la Central Hidroeléctrica Macagua. Esta recuperación inicial permitirá incorporar aproximadamente 160 MW al sistema eléctrico venezolano durante los primeros 100 días de trabajo. Posteriormente, se prevé la incorporación de otros 80 MW adicionales mediante nuevas intervenciones sobre equipamiento existente en la misma central.
Paralelamente, se contempla la finalización y puesta en marcha de las unidades 1 y 2 de la Central Hidroeléctrica Tocoma. El proyecto global en Tocoma aspira a aportar más de 2.000 MW distribuidos en 10 unidades de generación; actualmente, casi el 60% de los componentes ya están fabricados. La recuperación de estas dos primeras unidades permitirá incorporar hasta 432 MW adicionales al sistema eléctrico nacional, una tarea que demandará entre 14 y 19 meses de labor.
Debido a la gran cantidad de años que estuvieron frenadas estas obras, la empresa encaró un inventario para recuperar piezas ubicadas en Estados Unidos, Alemania y Paraguay. Ahora, IMPSA deberá analizar cuáles quedaron obsoletas y deben ser reemplazadas.
La inminente firma del contrato representa un alivio histórico para la deteriorada red eléctrica de Venezuela, que lleva años sufriendo racionamientos y apagones crónicos debido a la falta de inversión. Mientras el Ministerio de Electricidad venezolano mantiene reserva sobre el tema, Washington e intermediarios financieros internacionales continúan debatiendo mecanismos para liberar fondos congelados en el exterior y destinarlos a proyectos energéticos de urgencia, en sintonía con las recientes reformas regulatorias que la Asamblea Nacional venezolana viene impulsando en materia eléctrica.