Un nuevo tornado volvió a golpear el estado brasileño de Paraná y dejó una historia que refleja el impacto de los fenómenos meteorológicos extremos en la región. Leandro Ferreira Lúcio, un vecino de Piraí do Sul que nueve meses atrás había colaborado como voluntario con las víctimas del tornado que devastó Rio Bonito do Iguaçu, perdió sus dos viviendas tras el paso del mismo fenómeno.
El tornado atravesó la zona rural de Piraí do Sul el sábado 8 de agosto, con vientos que, según un análisis inicial de Simepar, superaron los 200 kilómetros por hora. La antigua casa de Leandro y otra vivienda que estaba construyendo para su familia quedaron completamente destruidas.
La familia no se encontraba en ninguna de las propiedades al momento del tornado. Habían salido a realizar unas compras y un retraso de unos 15 minutos en el regreso terminó evitando que estuvieran en el lugar cuando se produjo el fenómeno.
Actualmente, Leandro y sus familiares permanecen alojados en la casa de parientes mientras evalúan cómo reconstruir sus viviendas.
Nueve meses antes, el hombre había viajado como voluntario a Rio Bonito do Iguaçu, localidad que en noviembre de 2025 sufrió un tornado que destruyó cerca del 90% de su infraestructura urbana. Allí había colaborado con las familias afectadas y conocido de cerca las consecuencias de una tormenta de esta magnitud.
Ahora, la situación se repitió en su propia comunidad. “De la misma manera que ayudé a esa gente, hoy necesito esa ayuda”, relató durante una entrevista con medios brasileños.
Más de 500 personas afectadas
La Defensa Civil de Paraná estima que unas 530 personas fueron afectadas por el tornado en Piraí do Sul. El fenómeno dañó 45 viviendas y destruyó otras seis, mientras que al menos 35 personas debieron trasladarse temporalmente a casas de familiares.
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Las zonas rurales de Santo André, Boa Vista, Jararaca, Fundão y Capinzal fueron algunas de las más afectadas. También se registraron daños en establecimientos rurales, galpones, árboles y áreas destinadas a la producción.
Además, los fuertes vientos y el granizo provocaron daños en otros cinco municipios de Paraná: Candói, Sapopema, Guarapuava, Jaguariaíva y Rio Branco do Sul.
Las autoridades continúan con las tareas de asistencia y relevamiento de daños, mientras Simepar analiza las características del fenómeno para determinar con mayor precisión su intensidad.
Fuente: G1