Bariloche vivió una de las semanas más intensas de la temporada invernal con una nueva edición de la Fiesta Nacional de la Nieve, que desde el miércoles y hasta el domingo desplegó actividades en distintos puntos de la ciudad y tuvo como escenario central a un Centro Cívico repleto durante cada una de sus jornadas.
El movimiento turístico se hizo sentir durante todo el fin de semana largo. Los niveles de ocupación alcanzaron el 90%, con hoteles, alojamientos, restaurantes y comercios trabajando con muy buena actividad. La calle Mitre recibió durante cada jornada a miles de residentes y visitantes, mientras que el aeropuerto registró un importante movimiento de vuelos y pasajeros.
El secretario de Turismo y presidente del EMPROTUR, Eric Guzmán, destacó el resultado de la celebración y el impacto que tuvo sobre toda la ciudad. “Fue una Fiesta de la Nieve extraordinaria, con una enorme participación de vecinos y turistas. Pudimos combinar grandes espectáculos con nuestras tradiciones y, al mismo tiempo, generar un movimiento turístico muy importante que se reflejó en la hotelería, la gastronomía, los comercios y en cada rincón de Bariloche”, señaló.
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La celebración había comenzado con una impactante Bajada de Antorchas en Cerro Catedral, que volvió a ofrecer una de las postales más representativas del invierno barilochense. Desde allí, la programación se extendió durante cinco jornadas con escenarios, concursos, actividades culturales y propuestas familiares.
Por el escenario principal pasaron artistas de alcance nacional como Topa, Nahuel Pennisi, Jorge Rojas, Luck Ra, Ángela Leiva, Los Auténticos Decadentes, Turf y Sele Vera y Los Pampas, además de una amplia participación de músicos y artistas locales que tuvieron un lugar destacado dentro de la programación.
Uno de los ejes de esta edición fue también la recuperación y puesta en valor de las actividades tradicionales de la Fiesta Nacional de la Nieve. El Concurso de Tortas, la Carrera de Mozos y Camareras, el Concurso de Hacheros, el Desfile del Pullover, el desfile náutico, el Tejetón y la elección de la Reina volvieron a formar parte de una celebración que buscó reencontrarse con su historia y con aquellas propuestas que durante décadas construyeron su identidad.
A ellas se sumaron distintas actividades organizadas por las Colectividades en la calle Mitre, con propuestas gastronómicas y culturales, actividades para niños y familias y un espectacular show de drones, que iluminó el cielo sobre el Centro Cívico y se convirtió en otro de los momentos más celebrados del fin de semana.
La directora ejecutiva del EMPROTUR, Natacha Vázquez, remarcó especialmente la diversidad de públicos que acompañaron cada jornada. “Fue muy lindo ver a las familias disfrutando desde temprano, a los turistas recorriendo la ciudad y a los vecinos apropiándose nuevamente de su fiesta. Bariloche mostró todo lo que puede ofrecer durante el invierno: nieve, espectáculos, gastronomía, cultura, tradición y una ciudad viva, con actividades para todas las edades”, expresó.
El clima acompañó durante prácticamente toda la celebración y permitió desarrollar la extensa agenda prevista. La nieve presente en las montañas y las condiciones invernales aportaron además el marco ideal para quienes llegaron especialmente a Bariloche durante el fin de semana largo.

La ciudad recibió también a numerosas figuras e invitados especiales y fue escenario de otros acontecimientos que acompañaron el fuerte movimiento del fin de semana, entre ellos el Fashion Sunset World Tour, que reunió moda, turismo y personalidades reconocidas en uno de los paisajes más destacados de la ciudad.
El broche de oro llegó el domingo con la elección de la Reina Nacional de la Nieve. Ante un Centro Cívico colmado y mientras comenzaban a caer copos de nieve, Tiziana Merino fue coronada como nueva soberana, acompañada por Delfina Tagliani, primera princesa, y Lucía Vargas, segunda princesa.
La postal final sintetizó buena parte de lo que dejó la edición 2026: familias reunidas, turistas y residentes compartiendo el espacio público, música, nieve y una de las celebraciones más representativas de Bariloche recuperando su protagonismo.
“Estos días demostraron nuevamente la capacidad que tiene Bariloche para organizar grandes eventos y para generar experiencias que quienes nos visitan se llevan para siempre. La Fiesta de la Nieve es parte de nuestra identidad, pero también es una herramienta muy importante para promocionar el destino y seguir fortaleciendo la temporada de invierno”, concluyó Guzmán.