Arabia Saudita avanza a paso firme con el proyecto de infraestructura más ambicioso del planeta: Jeddah Tower, un rascacielos diseñado estratégicamente para superar los 1.000 metros de altura total, continúa su imponente proceso de construcción en la costera ciudad de Yeda.
La impresionante estructura busca destronar de manera definitiva al célebre Burj Khalifa de Dubái, el cual ostenta el récord mundial desde el año 2010 con sus 828 metros. El objetivo central de la monarquía es exhibir el potencial técnico, económico y arquitectónico de la nación ante los ojos del mundo entero.
Los últimos reportes de la promotora Jeddah Economic Company confirmaron que la torre ya superó la barrera de los 116 pisos, alcanzando aproximadamente los 466 metros de altura, en tanto que las tareas operativas en el terreno se están llevando a cabo bajo un esquema de producción continuo que simula una verdadera línea de montaje industrial. Tras haber superado un prolongado período de parálisis e incertidumbre técnica que afectó los plazos originales, las obras civiles se reactivaron con fuerza. El cronograma oficial de los desarrolladores privados apunta a completar el remate de la estructura hacia finales del año 2028.
Para garantizar la finalización de este coloso, las empresas asociadas firmaron un contrato de finalización por 1.900 millones de dólares. El prestigioso arquitecto Adrian Smith-, la misma mente brillante detrás del diseño del Burj Khalifa, es el encargado de liderar los planos de la obra. Su diseño vanguardista contempla una silueta aerodinámica de tres lados que reduce sustancialmente el impacto de los fuertes vientos a niveles extremos. Además, se requirieron profundos pilotes de hormigón que penetran más de 100 metros en la superficie para consolidar sus cimientos.
Jeddah Tower: cerca del cielo La escala monumental del rascacielos plantea exigencias inéditas para la ingeniería contemporánea en materia de transporte e instalaciones operativas. El diseño interior definitivo contempla un total de 157 plantas habitables conectadas por un complejo sistema de 59 ascensores de alta velocidad.
La torre funcionará en la práctica como una verdadera urbe vertical autogestionada, albergando oficinas corporativas, departamentos residenciales y comercios. También incluirá un lujoso hotel de la cadena internacional Four Seasons y la plataforma de observación turística más alta que se haya construido jamás.
Además, este colosal rascacielos constituirá el elemento central de la futura Jeddah Economic City, un megaemprendimiento urbano en pleno desarrollo costero. Las autoridades locales proyectan que este nuevo núcleo residencial y comercial impulsará con fuerza el turismo de alta gama en el Mar Rojo. De esta manera, la arquitectura de ese país de Medio Oriente expandirá los límites de lo físicamente posible en materia de edificación en altura.
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