“Sostenerlo cada vez cuesta más”: la Cooperativa Las Tunas mantiene en $380 el kilo de hoja verde de yerba en un escenario complejo

Lucia Gonzalvez
4 Min Read
“Sostenerlo cada vez cuesta más”: la Cooperativa Las Tunas mantiene en $380 el kilo de hoja verde de yerba en un escenario complejo

En la antesala de la cosecha gruesa de yerba mate, la Cooperativa Las Tunas se alista para comenzar una nueva etapa productiva con una definición clara: sostener el pago de $380 por kilo de hoja verde. La decisión ya está tomada, pero el escenario en el que se inscribe no es el más favorable. Con precios más bajos en el mercado y una competencia creciente en góndola, el desafío pasa por poder sostener ese valor sin afectar la dinámica comercial.

“Estamos por largar la cosecha, pero la situación está un poco difícil por el tema del dinero y los precios que se están manejando”, señaló el presidente de la cooperativa, Joselo Semienchuk. El dirigente explicó que el precio se viene manteniendo desde hace casi dos años, aunque en el contexto actual “se hace más complicado sostenerlo”, por lo que el tema fue eje de una reciente reunión de consejo.

Uno de los principales condicionantes aparece en el tramo final de la cadena. La presencia de productos más económicos en el mercado impacta directamente en la salida de la yerba elaborada. “Al haber una oferta más barata, se dificulta la comercialización”, resumió. Así, el esfuerzo por pagar mejor al productor queda atado a la posibilidad de vender en condiciones cada vez más competitivas.

Para sostener ese esquema, Las Tunas se apoya en un modelo integrado que abarca desde la producción hasta la venta. La hoja verde se estaciona, se industrializa en molino propio y se comercializa bajo marca propia, lo que permite sostener un precio de salida alineado con el objetivo de pagar $380. “Nosotros fijamos ese precio justamente para poder mantener ese valor al productor”, explicó Semienchuk, aunque reconoció que el contexto obliga a redoblar esfuerzos para posicionar el producto.

Gran parte de la producción se comercializa fuera de la provincia, principalmente en Buenos Aires, donde se concentra cerca del 70% de las ventas. A partir de allí, se distribuye al resto del país. El esquema se completa con un trabajo de venta directa, con menor intermediación. “Trabajamos mucho puerta a puerta, tratando de que el valor llegue directamente al productor”, indicó.

La cooperativa está conformada por 84 socios, con unos 40 activos, además de productores que, sin ser parte formal, mantienen un vínculo sostenido con la entidad. En total, se trata de unas 60 a 70 familias, en su mayoría pequeños productores con superficies limitadas. “Son todos minifundistas, no hay grandes extensiones”, detalló.

Ese perfil productivo, junto con una capacidad anual que ronda entre 1,3 y 1,4 millones de kilos de hoja verde, define también los márgenes de acción. Si bien la escala permite cierta flexibilidad en la organización del trabajo, no elimina las dificultades que plantea el contexto actual, marcado por costos elevados y precios de referencia más bajos.

En este escenario, el cooperativismo vuelve a aparecer como un sostén clave. “Es importante ser parte, sentirse dueño y ponerse la camiseta”, sostuvo Semienchuk, al remarcar el rol de estas estructuras en momentos de mayor presión sobre el sector.

Con la cosecha gruesa a punto de comenzar, Las Tunas ratifica su intención de sostener el precio al productor. Pero el desafío no está solo en el arranque de la zafra, sino en lograr que ese valor se mantenga a lo largo de toda la cadena, en un mercado que empuja en sentido contrario.

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— misionesonline.net (@misionesonline) March 30, 2026

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