La relación entre Brasil y Estados Unidos atraviesa un momento de fuerte tensión política, con el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva convencido de que Washington busca influir en las próximas elecciones. “La influencia de Trump, el gobierno de Brasil no tiene duda de que hay un interés en tener injerencia en estas elecciones”, señaló Eleonora Gosman en +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil.
Según la periodista, la respuesta de Lula combina críticas al gobierno estadounidense con una estrategia cuidadosa para evitar una confrontación directa con Donald Trump. “Tiene una crítica muy áspera hacia el gobierno de Trump. Aunque no dice el gobierno de Trump, no dice Donald Trump”, explicó.
Lula evita confrontar directamente a Trump
Uno de los aspectos más llamativos de la estrategia brasileña es que Lula concentra sus cuestionamientos en Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, en lugar de responsabilizar públicamente al presidente estadounidense. “Él culpa, digamos de alguna manera, lo culpa a Marco Rubio, o sea al secretario de Estado, no directamente a Trump”, sostuvo Gosman, al describir una postura que busca mantener abiertos los canales diplomáticos.
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La estrategia adquiere especial relevancia ante la próxima Asamblea General de las Naciones Unidas, prevista para septiembre, donde Lula espera encontrarse con Trump. “Inclusive él va a ir ahora a la Asamblea General de las Naciones Unidas, que es en septiembre, y ahí tiene toda la expectativa de encontrarse con Trump”, detalló la analista.
En ese escenario, el presidente brasileño parece evitar cualquier declaración que pueda cerrar la posibilidad de un diálogo directo con su par estadounidense.
La incógnita sobre el próximo encuentro entre Lula y Trump
Para Gosman, la relación bilateral se encuentra en una zona de incertidumbre. “Todo tiene su ni, o sea aquello que no es ni una cosa ni la otra y no se sabe exactamente dónde está. Es un tema complicado en ese sentido”, resumió.
La posibilidad de que Trump reciba a Lula durante la cumbre internacional permanece abierta. “Puede que Donald Trump lo reciba”, afirmó Gosman, aunque remarcó que el mandatario brasileño está midiendo cuidadosamente sus palabras. “Lula se está cuidando mucho de hacer críticas directas a Trump”, explicó la periodista. En cambio, el presidente brasileño dirige sus cuestionamientos hacia Rubio, “culpando al cubano-americano de ser el responsable de la política externa de Estados Unidos”.