Leo Augsburger y Renzo Beccaluva volvieron a consagrarse campeones del Elevia Pádel Open en Encarnación. Tras vencer en la final a Felipe Cardozo y Santino Contreras, ambos valoraron el nivel del torneo, el acompañamiento del público y la posibilidad de competir nuevamente cerca de Misiones.
Leo Augsburger y Renzo Beccaluva volvieron a quedarse con el Elevia Pádel Open y cerraron en Encarnación otro fin de semana de alto nivel. La dupla se impuso en la final ante Felipe Cardozo y Santino Contreras y consiguió el bicampeonato, después de haber ganado también la edición anterior disputada en Posadas.

Para Augsburger, actual N.º 6 del ranking mundial, la competencia tuvo un significado especial por la cercanía con Misiones y por su historia deportiva en Encarnación, ciudad donde jugó desde categorías formativas. Tras levantar nuevamente el trofeo, destacó el clima vivido durante las cuatro jornadas y el comportamiento del público.
“La verdad que muy bien la organización, todo. La gente, respeto máximo hacia los cuatro y todo el fin de semana, así que muy contento de jugar un torneo en Paraguay y espero volver a repetir”, expresó.
El posadeño también se refirió a la final y al crecimiento de Santino Contreras y Felipe Cardozo, dos jugadores con los que mantiene una relación cercana y que volvieron a ocupar un lugar importante dentro del torneo.
“Como le dije a Santi, ya está allá, está jugando con los mejores, está jugando Premier, así que tenemos otro futuro misionero. Esperemos que llegue lo más alto posible. Y otra vez contra Feli, que algo significa que está jugando muy bien por llegar dos veces a la final, así que esperemos que la tercera se le dé, no en contra mío, pero esperemos que se le dé para que vean lo que está haciendo, lo que está entrenando y felicitarlo a él también”, señaló Augsburger.

La relación del N.º 6 del mundo con Encarnación excede esta edición del Elevia. Durante buena parte de sus años de formación cruzó regularmente a Paraguay para disputar torneos y enfrentarse con jugadores que hoy también forman parte del circuito regional e internacional. “Encarnación es como mi segunda casa, jugué desde sexta o cuarta acá, jugué contra muchos chicos paraguayos como Mariano, Martín, Nico. Es como jugar en casa literalmente, jugar con la familia, jugar con los que quiero, toda la banda que vino para alentar”, sostuvo.
Después del título, Augsburger tendrá poco margen para descansar antes de regresar a su rutina en Europa. El calendario internacional volverá a colocarlo rápidamente frente a los principales jugadores del mundo y el misionero ya tiene la mirada puesta en la segunda parte de la temporada. “El sábado rumbo a Madrid de vuelta a entrenar con el Lobo. Ya queda Madrid, viene París y se sigue hasta diciembre. Ahora quedan los mejores torneos, los que más puntos reparten, así que a ver dónde terminamos esta mitad de año”, adelantó.

La posibilidad de regresar para buscar un tercer campeonato también quedó abierta. La continuidad dependerá de su calendario internacional, aunque Augsburger dejó en claro que mantiene el interés por seguir participando cada vez que los compromisos profesionales se lo permitan.
“Si se da y me da margen y puedo ganar el tercero con Renzo o quien sea, la verdad que lo jugaría con mucho gusto. Espero que sigan alentando, que aunque esté lejos, siempre me acuerdo de Posadas”, afirmó.

Renzo Beccaluva también cerró el torneo con sensaciones positivas. El bicampeón llegó a Encarnación después de varios días fuera del país y con poco tiempo de preparación, pero logró sostener el rendimiento durante todo el cuadro junto a Augsburger. “Muy contento. La verdad que estoy muy cansado también, muchos días que estuvimos afuera del país y sin poder tener la posibilidad de entrenar, pero contento de que lo pudimos sacar adelante, contento de jugar con la familia, con amigos, con ustedes que siempre están día a día haciéndonos todo más fácil”, expresó.
Beccaluva valoró especialmente la presencia de jugadores de primer nivel en una competencia realizada a pocos kilómetros de Posadas. El torneo reunió a Augsburger, Mariano González y Santino Contreras, entre otros nombres, y permitió al público regional observar de cerca a protagonistas que actualmente compiten en el circuito internacional.
“Creo que tiene mucho que ver con eso que te comenté en la última nota, que la gente valora también el nivel que tenemos, teniéndolo a Leo, a Mariano, a Santino tan cerca, los chicos que día a día están entrenando muy bien y demuestran el nivel. Contento de que valoren y vengan a mirar lo que es prácticamente el mejor pádel del mundo”, destacó.

La sociedad con Augsburger volvió a funcionar dentro de la cancha y también conserva un vínculo personal que ambos remarcaron durante todo el torneo. Beccaluva se refirió a esa relación con naturalidad después de una nueva consagración juntos. “Muy contento, él siempre me tiene en cuenta y por más que me haga unas cuantas caras yo sé que él quiere jugar conmigo, así que trato de poner mi granito de arena también”, dijo entre risas.
Beccaluva también ratificó su intención de continuar disputando futuras ediciones del circuito cuando su calendario se lo permita, tanto en Misiones como en Paraguay. “Siempre que se pueda, mientras esté acá lo voy a jugar. Cuando Leo esté también, mientras que la posibilidad esté, Misiones y Paraguay somos países vecinos y siempre estuvimos compitiendo mucho, la idea es estar”, concluyó.
La edición de Encarnación también tuvo una fuerte respuesta tanto en las tribunas como en la cobertura digital. Las entradas se comercializaron a través de Ticket Misiones, mientras que las instancias decisivas contaron con transmisión oficial de Misiones Online, con relatos de Lucas Titiewsky y comentarios de Joaquín Cortez. La cobertura superó las 30.000 visualizaciones durante el fin de semana y registró picos de más de 2.500 personas conectadas en simultáneo.
El bicampeonato volvió a reunir a Augsburger y Beccaluva en lo más alto del Elevia Pádel Open, pero también dejó una imagen que ambos remarcaron después de la final: competir frente a familiares, amigos y un público regional que acompañó masivamente durante todo el fin de semana.