En una jornada marcada por la cautela en los mercados globales, los bonos argentinos en dólares vuelven a caer y el riesgo país salta hasta los 483 puntos. El indicador de la banca JP Morgan empeoró más de 12% desde el inicio de este mes y se aleja de los mínimos que había anotado a mediados de julio.
Wall Street abrió este lunes en terreno mixto y el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, bajaba un 0,27%, mientras los inversores tienen la vista puesta en las acciones tecnológicas y el fin del plazo del memorando de entendimiento acordado entre Estados Unidos e Irán.
Diez minutos después de la apertura del parqué neoyorquino, el Dow se situaba en los 53.584 puntos; el selectivo S&P 500 perdía un 0,13%, ; y el tecnológico Nasdaq avanzaba un 0,01%, según reportó la agencia EFE.
En el plano geopolítico, este lunes termina el plazo establecido en el memorando firmado en junio por Estados Unidos e Irán, que declaraba el “cese inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes” como parte de un proceso para negociar el fin de la guerra.
El vencimiento es sobre todo simbólico dado que en estos 60 días se han vuelto a producir choques militares y el estrecho de Ormuz continúa bloqueado, lo que mantiene alto el precio del crudo: el petróleo intermedio de Texas (WTI, en inglés) abrió este lunes con una subida del 0,61 %, hasta los 82,90 dólares el barril.
La semana pasada, los principales indicadores se vieron impulsados por la última tanda de resultados empresariales y por unos datos de inflación mejores de lo que pronosticaba Wall Street, lo que hace pensar a los inversores que la Reserva Federal (Fed) no subirá los tipos de interés a corto plazo.
En ese contexto, los activos argentinos se comportan sin una tendencia definida, en una rueda donde el mercado local no opera debido al feriado por el aniversario de la muerte del General San Martín. Por un lado, los papeles de las empresas que cotizan en Wall Street operan con resultados mixtos: se destaca la suba de 4% del ADR de YPF; mientras que en el otro extremo, la acción de Mercado Libre pierde 3,3%.
En el segmento de bonos, los títulos soberanos argentinos no consiguen levantar cabeza, luego de haber cerrado la semana pasada con rojos. Así, tal como sucedió en la primera quincena de agosto, la deuda argentina se mantiene desacoplada de los movimientos que muestran sus pares emergentes.
“Durante el primer semestre, Argentina fue una de las historias positivas dentro de la deuda emergente y capturó una fuerte compresión de spreads. Ahora, ese diferencial comienza a revertirse y los bonos argentinos perdieron terreno“, señalaron en GMA Capital.
Los analistas encuentran detrás de estos movimientos factores idiosincráticos que pesan más que cualquier explicación global. “El motivo detrás de esto no es claro ni monocausal, y parece haberse combinado un menor apetito por el riesgo que trajo el endurecimiento de las condiciones financieras globales, algunas encuestas políticas acerca de la aprobación del oficialismo de cara a las próximas elecciones; la discusión pública muy metida en la contienda electoral de octubre del año que viene y datos de actividad que, a priori, muestran la vigencia de la economía a dos velocidades”, apuntaron en IEB.