Análisis semanal | El fin de una era, ¿el principio de otra?

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Análisis semanal | El fin de una era, ¿el principio de otra?

El proceso de reconfiguración de la política provincial que se desató a partir de la fractura entre el gobernador Hugo Passalacqua y el líder político de la extinta Renovación, Carlos Rovira, provocó esta semana cambios significativos que atraviesan las distintas esferas, desde lo municipal hasta lo nacional.

El accidentado trámite legislativo de la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada fue un potente llamado de atención al Gobierno nacional, que tuvo que aprender de manera traumática que no está en condiciones de exigirle al Congreso aprobaciones a libro cerrado, muy por el contrario, está obligado a negociar.

La votación de ese mismo proyecto, además de otras novedades que se produjeron en Diputados, dejó en claro que la representación del Gobierno de Misiones en el Congreso también experimentó cambios, no solo en la composición de los bloques sino en la estrategia de negociación con las demás fuerzas políticas que integran ambas cámaras.

El dato más evidente es que Carlos Rovira dejó de ser quien define el sentido de los votos de la exrenovación en el Congreso. Si la Nación o cualquier otra fuerza política pretende apoyo de los legisladores nacionales misioneros no libertarios, el hombre con quien tienen que negociar es el gobernador Hugo Passalacqua.

No se trata solamente de un cambio de nombres sino también de estrategia, de agenda y de capacidad negociadora.

Bajo la batuta de Rovira, los legisladores nacionales que respondían a la caduca Renovación votaron invariablemente en el mismo sentido que la bancada de LLA, salvo contadas excepciones, postura coherente con la estrategia partidaria Neo Blend que impulsaba El Conductor en un intento por mimetizar al Frente Renovador con una identidad libertaria que crecía en la provincia.

Ese apoyo casi automático a un Gobierno nacional cuya política económica generó estragos en los municipios resultó determinante para la fractura de los intendentes con la conducción rovirista. Hugo Passalacqua, un militante del federalismo, supo interpretar ese mandato de los dirigentes territoriales y ahora lo está aplicando.

Al punto que el Gobierno provincial ya no solo mantiene canales abiertos con el oficialismo nacional y representantes de otras fuerzas provinciales “dialoguistas” sino que también habla con el resto del arco político, incluidas las expresiones abiertamente opositoras al universo libertario.

Eso permitió esta semana que el proyecto para bajar el IVA a la fécula de mandioca, un reclamo de los productores de raíz y elaboradores de almidón de toda la provincia, tuviera dictamen de comisión por unanimidad en Diputados y se encamine a una rápida sanción.

Ese es un ejemplo de la agenda que pretende imponer Misiones, ahora bajo el liderazgo de Passalacqua, que encuentra uno de sus ejes en el apoyo a las economías regionales severamente afectadas por un programa económico nacional que no las contempla entre sus prioridades.

En un contexto muy ajustado dentro del Legislativo nacional en el que cada voto cuenta, el cambio de liderazgo y de estrategia del poder político en Misiones no pasó inadvertido ni para el Gobierno nacional ni para las demás provincias.

En plan de limar asperezas llegó el miércoles a Posadas el Jefe de Gabinete, Diego Santilli, para participar de una nueva reunión de los gobernadores del Norte Grande. Más allá de los gestos protocolares y declaraciones de forma que un profesional de la política como Santilli domina con los ojos cerrados, la reunión marcó un giro copernicano en la manera en la que Nación enfoca su relación con las provincias norteñas.

El gobierno libertario entendió que no está en condiciones de enviar proyectos inconsultos al Congreso y exigir su aprobación a libro cerrado y ahora hasta se muestra dispuesto a darles a los gobernadores la posibilidad de participar en la redacción de proyectos que se ajusten a las necesidades de sus provincias.

Según lo acordado en Posadas, en ese formato se avanzará para la redacción del proyecto de ley de “zonas cálidas” que creará un esquema de subsidios al consumo de energía que regirá durante los meses de mayor temperatura en las provincias del Norte.

No solo la Nación tomó nota del cambio de liderazgo político en Misiones, las demás provincias de la región también lo hicieron. Quien se refirió a la cuestión fue el mandatario salteño Gustavo Sáenz durante la reciente cumbre de mandatarios provinciales cuando afirmó que “se terminaron los capangas”, en referencia a Rovira, y cuestionó la falta de respuestas del histórico conductor de la Renovación frente a los planteos de la región.

Es que otra de las características del liderazgo de Rovira fue priorizar las negociaciones individuales con los sucesivos gobiernos nacionales por encima de las gestiones conjuntas en formato de bloques regionales, lo que terminaba debilitando a esos bloques sin que ello se tradujera necesariamente en resultados concretos para la provincia.

Nueva representación

La polémica por la extranjerización de tierras aceleró la ruptura del bloque de Encuentro Misionero en el Senado que se quedó con Carlos Arce como único integrante mientras que Sonia Rojas Decut hizo rancho aparte y ahora se referencia directamente con Passalacqua.

En la Cámara Baja, Oscar Herrera Ahuad, Alberto Arrúa, Yamila Ruiz y Daniel Vancsik, los cuatro diputados que entraron por el Frente Renovador, también se encuadraron dentro del oficialismo provincial y están en plena construcción de un armado regional más amplio. Salta aparece como uno de los principales socios en este nuevo espacio federal que aspira a sumar también a legisladores formoseños y de San Luis, además de los misioneros.

El exgobernador Oscar Herrera Ahuad se perfila como jefe y principal armador de este bloque que se encuentra en proceso de definición y con conversaciones abiertas.

La expectativa dentro del espacio es que la nueva conformación pueda superar los diez integrantes y eventualmente alcanzar una docena, lo que le permitiría contar con un mayor peso parlamentario, capacidad de negociación y participación en acuerdos dentro de la Cámara de Diputados.

El objetivo es sumar volumen político para impulsar reclamos comunes de la región vinculados a infraestructura, transporte, energía, economías regionales y las condiciones particulares de las provincias fronterizas.

La negociación de la reforma política que impulsa el Gobierno nacional significará una oportunidad única para que las provincias del norte puedan presionar en conjunto en favor de esa agenda regional.

Con las encuestas mostrando un deterioro de la imagen presidencial, la prioridad absoluta para los libertarios pasa por suspender o eliminar las PASO, no por una cuestión relacionada a la calidad institucional sino para embarrarle la cancha al peronismo que necesita de ese mecanismo para ordenar su interna.

La nueva Legislatura

Esta semana volvió la actividad a la Cámara de Diputados de la Provincia después de un receso invernal que acorta el de por sí escueto período de sesiones ordinarias. La fecha en la que muchos esperaban el regreso a la tribuna pública de Carlos Rovira terminó marcada por una demostración de fuerza del Movimiento por lo que Viene (MPV) que se referencia en Hugo Passalacqua.

El lugar en el que Rovira consolidó su liderazgo político en los últimos 20 años y que hace apenas dos meses oficiaba de bunker partidario de Encuentro Misionero es ahora testigo de un cambio de época.

En la sesión del jueves se conformó oficialmente el bloque del MPV, presidido por el expresidente del INYM y productor yerbatero, Juan José Szychowski, con Arabela Soler como vicepresidenta. Con 17 integrantes, se erige como la primera minoría de una Cámara con diez bloques y que por primera vez en veinte años no tiene una mayoría.

La presencia de más de treinta intendentes durante la presentación del bloque y el acercamiento de dirigentes provenientes de diferentes espacios dejan evidencia de una construcción que todavía está en expansión, pero que deberá mostrar voluntad de cambio para ganar legitimidad.

En ese contexto que anticipa más debate y negociación entre bloques se tratará el proyecto de Presupuesto 2027, prioritario para el MPV, pero también se abren posibilidades para que los demás bloques ganen protagonismo.

Adrián Núñez, presidente del bloque de LLA que se compone de cuatro integrantes, anticipó que pondrán énfasis en su proyecto de reforma política que incluye boleta única sin ley de lemas y ficha limpia.

Cristian Castro, diputado del Partido Agrario y Social, planteó una agenda enfocada principalmente en la crisis yerbatera y de las demás producciones, el endeudamiento de las familias y los salarios estatales.

El expolicía y diputado provincial Ramón Amarilla, la principal sorpresa de las elecciones del año pasado, reiteró su postura de reclamo de aumentos salariales para la planta pública y descartó de plano la posibilidad de construir alguna alianza partidaria con Encuentro Misionero o cualquier desprendimiento de la antigua Renovación de cara a 2027.

En la trinchera encuentrista prima el silencio. El Mentor de ese espacio, Carlos Rovira, pegó el faltazo en la última sesión y no habla públicamente desde la última “previa de los jueves” que coincidió con el inicio del mundial de fútbol.

EM también viene perdiendo representatividad en los municipios. No cuenta con intendentes que se referencien directamente en este espacio, ni con representación significativa en concejos deliberantes.

En Posadas, Encuentro Misionero se fragmentó en tres bancadas ninguna de las cuales conserva la denominación original, con lo cual se quedó sin representación en la capital provincial. Laura Traid, Samira Almirón y Malena Mazal integran “Posadas en Movimiento” y se referencian con el Movimiento por lo que Viene; Héctor Cardozo, Daniel Vigo y Luciana Scromeda formaron “Compromiso con Nuestra Ciudad”, que reconocen el liderazgo del intendente Lalo Stelatto y finalmente Jair Dib se cortó solo y formó “Acuerdo Urbano”.

Desafíos para un nuevo liderazgo

La construcción política que logró erigir el gobernador Hugo Passalacqua con el apoyo de un grupo de intendentes y de sus ministros logró en tiempo récord algo que era inconcebible hace apenas un par de meses: desafiar con éxito el liderazgo político de Carlos Rovira.

El recientemente bautizado Movimiento por lo que Viene sumó volumen político rápidamente y redujo a la última creación de Carlos Rovira, Encuentro Misionero, a una expresión minoritaria dentro de la escena política provincial.

Pero una cosa es aglutinar dirigentes y otra muy diferente es ganar legitimidad en la sociedad.

El termómetro de la calle muestra que la gente no termina de creer que una sociedad política que se mantuvo durante tanto tiempo se haya quebrado tan rápidamente, ni que un liderazgo que parecía eterno, como el de Rovira, se haya debilitado tanto en cuestión de semanas.

La gente desconfía de la política porque la política le dio demasiados motivos para desconfiar.

Contra ese descreimiento generalizado, el Movimiento por lo que Viene deberá demostrarle al misionero que esta vez el cambio es en serio y no otro ejemplo de gatopardismo como fueron la renovación NEO, NEO 5.0, NEO Blend y demás variantes cosméticas.

El gobernador Passalacqua hasta ahora se mostró muy enfocado en la gestión y evitó hacer referencias a la disputa política a la que en algún momento deberá referirse de manera más contundente para despejar las dudas respecto de la veracidad de la fractura con Rovira.

El lunes el mandatario encabezará un acto en San José correspondiente a la conmemoración de un nuevo aniversario del fallecimiento del General San Martín. Hay mucha expectativa respecto a las definiciones políticas que surjan de ese discurso.

El MPV deberá además mostrar vocación por desterrar vicios de la cultura política que generan un visceral rechazo entre todos los que guardan alguna noción de la decencia. El misionero se cansó y quiere ver cabezas rodando.

Ameritan acciones ejemplares casos como el recientemente difundido de Juan Carlos Kategora, director de escuela con aceitados contactos sindicales en UDPM que se tomó más de 3.300 días de licencia en los últimos 18 años por patologías que no le impidieron hacer múltiples viajes a paradisíacos destinos del exterior.

Pero como un solo sueldo no alcanzaba para cubrir las aventuras de este turista de eternas licencias, Kategora también era empleado de EMSA gracias a su vínculo familiar con el cuestionado expresidente de la eléctrica, Héctor López Ricci.

El Movimiento por lo que Viene tiene menos de un año para demostrar a los misioneros que está a la altura del desafío que implica construir una nueva alternativa, con prácticas transparentes, lejos del culto a la persona que caracterizó al puertismo y al rovirismo, con capacidad de escuchar las demandas de la sociedad, de construir acuerdos y fundamentalmente, de resolver problemas.

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