La guerra entre Estados Unidos e Irán giró esta semana hacia una confrontación narrativa sobre la soberanía del estrecho de Ormuz, ese angosto paso marítimo por el que transita una fracción decisiva del petróleo global.
Las recientes declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, en un acto de campaña política en el estado de Nueva York, encendieron las alarmas al afirmar que convertirá “pronto” la zona en territorio de Estados Unidos.
Pese a que fuentes internas de la Casa Blanca apresuraron a matizar las palabras del mandatario señalando que el líder republicano estaba simplemente “bromeando”, la respuesta diplomática y militar de Teherán fue fulminante, reflejando que la República Islámica no concede espacio para ambigüedades sobre su jurisdicción costera.
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“El estrecho de Ormuz ha sido iraní, es iraní y seguirá siendo iraní. Este estrecho solo se abrirá y se cerrará por orden de Irán”, replicó en la misma plataforma el viceministro de Asuntos Exteriores, Kazem Gharibabadi. “Ormuz no puede ser tomado por asalto con un tuit o un portaaviones, ni mediante un decreto presidencial ni con un discurso de campaña electoral”, agregó.

La réplica iraní no quedó sólo en palabras. Sus fuerzas lanzaron ayer un ataque contra un buque petrolero perteneciente a la compañía estatal Adnoc de Emirato Árabes Unidos, socio de Estados Unidos.
En forma simultánea, al otro lado de la península arábiga, en las aguas del mar Rojo, los rebeldes hutíes de Yemen –aliados de Irán– atacaron buques e infraestructuras petroleras clave en Arabia Saudita, otro estrecho socio de Washington. De esta manera, la República Islámica de Irán quiso dejar en claro que Estados Unidos no tiene el dominio total de la región ni el paso de Ormuz, pese a las declaraciones de Trump.
“EE.UU. tiene control total sobre el estrecho de Ormuz. ¡Creo que lo vamos a mantener!”, había escrito el presidente estadounidense en su plataforma Truth Social. “Nuestro bloqueo naval está siendo llamado por todos ‘un muro de acero’, y no hay nada que Irán pueda hacer al respecto”, agregó desafiante.
La República Islámica lo confrontó. “Las afirmaciones falsas de EE.UU. de que los barcos están atravesando el estrecho de Ormuz con normalidad no son más que mentiras”, dijo Ebrahim Zolfaghari, portavoz del mando militar central iraní. Lo cierto es que hasta ahora, ninguno de los dos puede dar por sentado que domina el estrecho.