La exposición “Armonías”, impulsada en conjunto con la Universidad Siglo 21, la Agencia Córdoba Cultura y la artista y coleccionista Sara Goldman se asentó en la sala de arte de la Fundación Osde para plantear un ejercicio de percepción cruzada en el que las artes plásticas y la composición musical contemporánea convergen en una misma dimensión espacial.
La propuesta rompe con el formato tradicional de exhibición para instalar un dispositivo inmersivo donde la composición sonora creada por el músico Laureano Cantarutti asume un rol estructural, utilizando la superficie, el peso visual y la materialidad de cada pieza plástica a modo de partitura para la construcción de una atmósfera envolvente.
De las vanguardias del siglo 20 a la escena local
El punto de partida del proyecto se remonta a las discusiones estéticas que modificaron el arte occidental a principios del siglo 20.
En 1911, la publicación de De lo espiritual en el arte, de Wassily Kandinsky, y el Tratado de armonía, de Arnold Schönberg, desarticularon los dogmas de la representación figurativa y la tonalidad rígida, poniendo de relieve que la abstracción tenía un lenguaje autónomo capaz de apelar directamente a la sensibilidad del espectador.
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Con esta premisa y bajo la curaduría de Micaela Bianco y Valentina Martínez Gallino, la muestra toma ese antecedente histórico y lo proyecta hacia la contemporaneidad a través de una selección curatorial que reúne piezas provenientes del patrimonio de la Provincia de Córdoba, la Colección de Arte de la Universidad Siglo 21 y el acervo de Sara Goldman.
Así, se construye una trama donde conviven referentes históricos del arte argentino e internacional como Emilio Pettoruti, Carlos Cruz Diez, Eduardo Mac Entyre, Luis Wells y José Fernández Muro, junto a creadores contemporáneos entre los que figuran Elian Chali, Luis Bernardi y Jimena Buttigliengo.
La obra visual como partitura sonora
El entramado sonoro diseñado por Laureano Cantarutti distribuye el audio a través de cuatro puntos estratégicos de la sala, articulando momentos diferenciados dentro del recorrido.
El diseño acústico integra grabaciones de campo con sonidos de la naturaleza, grabaciones industriales y fragmentos interpretados con instrumentos acoplados, generando variaciones de ritmo, silencio y resonancia que acompañan la contemplación.
A través de esta disposición, la exhibición busca distanciarse de la mirada contemplativa pasiva, ya que cada pieza exhibida —desde expresiones geométricas rigurosas hasta abstracciones de sesgo orgánico— interactúa con el espacio acústico, modulando las sensaciones del visitante a medida que transita la sala.

Obra y sonido. Piezas de tres colecciones se exhiben en un cruce de paisajes sonoros creados por el músico Laureano Cantarutti.
Un modelo colaborativo
La reciente inauguración de “Armonías” sostiene una línea de trabajo colaborativo que cumple tres años consecutivos de desarrollo articulado entre el sector privado, el ámbito académico y la gestión pública cultural.
En este sentido, desde la conducción universitaria, la rectora María Belén Mendé destacó la trascendencia de integrar las colecciones plásticas en la formación cotidiana de los estudiantes y de mantener la continuidad de estas iniciativas abiertas a toda la comunidad.
El proyecto se completa con una agenda de actividades públicas y visitas guiadas orientadas a profundizar el análisis de los patrimonios exhibidos.
Con producción ejecutiva a cargo de Emanuel La Rocca, Teresita Moyano y Huenú Peña, y un montaje diseñado por Luli y Yacu Chalub, la muestra puede visitarse con entrada libre y gratuita (y se pueden coordinar visitas guiadas enviando un correo electrónico a [email protected]).

Curadoras. Valentina Martínez Gallino y Micaela Bianco, a cargo de la curaduría de la exposición.